lunes, 18 de julio de 2011

UNA SOLUCIÓN PRÁCTICA

 Por Alfonso Ríos Larrain
 
 
"No pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede suceder a personas
y países porque trae progresos".
(Albert Einstein)

          Recibí por Internet una carta, sin firmas, remitida por miembros en retiro de las Fuerzas Armadas y de Orden agrupados bajo el rótulo "Familia Militar Chilena". La circular está dirigida al "Supremo Gobierno y a la Alianza por Chile" y dice contar con la aprobación de 197 entidades que aglutinan al personal en retiro de las FF.AA. y de Orden. Desconozco el origen y representatividad de sus adherentes, pero hay algunos puntos que merecen atención.

Dice la carta:
"Desde que el señor Piñera asumió la Presidencia de la República, la situación judicial de los uniformados y ex uniformados se ha agudizado al extremo. El Ministro del Interior mantiene bajo su alero una comisión de derechos humanos integrada por los mismos abogados que dejó ahí la Concertación; personas de una animadversión absoluta hacia las Fuerzas Armadas y de Orden y, por supuesto, al Gobierno Militar que tuvo que asumir luego del colapso político, económico y social de 1973".

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para mantener ese staff de abogados en el Ministerio del Interior?

Dice la carta:
"Ninguna autoridad de gobierno ha concedido audiencias a los familiares o amigos del personal militar. Sin embargo, los dirigentes de agrupaciones de derechos humanos obtienen millonarias indemnizaciones del Estado (...) y han sido recibidas por el Presidente y por sus ministros del Interior, Justicia y Defensa". 

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para que el Gobierno no reciba al personal militar y sí lo haga con activistas de izquierda?

Dice la carta:
"El gobierno que suponíamos 'nuestra esperanza' se ha hecho parte en centenares de querellas en contra de personal militar, empezando por la que pretende transformar en asesinato la muerte de Frei Montalva (...) y ha dado su apoyo, además, a la nueva estulticia creada para fabricar 'asesinatos históricos' respecto de Allende y Neruda".

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para que el actual Gobierno aliente dudas respecto de esas muertes?

Dice la carta:
"El Ministerio de Justicia dispuso que los oficiales y suboficiales presos, cuando sean llevados (para ser atendidos) en los hospitales de sus instituciones, deben ir esposados y rodeados de gendarmes, con prohibición de conversar con amigos o conocidos. ¿Cómo creen ustedes que se sienten esas personas que concurren o trabajan en los hospitales militares, al ver a sus camaradas o familiares amordazados por agentes del Estado?"

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para tales acosos o escarmientos?

Dice la carta:
"Estamos absolutamente convencidos que la acción de las Fuerzas Armadas y de Orden fue absolutamente moral, legal y constitucional (...) porque actuaron sólo después que la Corte Suprema declarara el quiebre del estado de derecho producido por el gobierno de Allende, que la Cámara de Diputados lo declarara inconstitucional y que la derecha política, la Democracia Cristiana y, en general, toda la ciudadanía, implorara su intervención".

Pregunto: ¿Hay alguna autoridad del actual Gobierno que tenga dudas de lo anterior?

          Los adherentes se atribuyen el triunfo de Piñera: "Votamos por él (...) y nuestros votos son varios cientos de miles que superan con creces la diferencia que el Presidente obtuvo sobre su contendor", aseguran. He oído varias veces esta declaración como argumento incidental de análisis político, fuere para asignarse méritos en la victoria, fuere para reivindicar privilegios o reclamar promesas incumplidas. Ayer, por ejemplo, en el programa de TVN "Estado Nacional", el panelista Luis Felipe Merino (RN) dijo que Piñera había ganado porque "logró atraer al sector más liberal de la derecha...", dando al vocablo "liberal" la acepción política anglosajona: proclive a ciertos enunciados de izquierda. Estimo, sin embargo, que esos sectores conviven en la Alianza desde sus inicios, son los votos más duros e incondicionales del Presidente, base de su plataforma política y, como tal, no hubo necesidad alguna de convencerlos. Más complicado fue sumar votos populares, ajenos a disquisiciones entre conservadores y liberales, y cuya magnitud y volatilidad dirime las elecciones. Pero a la hora de interpretar resultados, algunos buscan traer agua a su molino...

          En su carta, los ex uniformados amenazan con anular el voto de candidatos a concejales si no hay inmediata respuesta a sus requerimientos, anunciando que sólo votarán por los alcaldes de derecha (Municipales 2012). "Nuestra intención en esta etapa inicial -dicen- es no favorecer excesivamente a la Concertación, pero de no recibir la respuesta exigida al Gobierno, contemplamos no votar por la derecha en la elecciones presidenciales y parlamentarias de 2013". No creo en la efectividad de estas órdenes corporativas, pero entiendo el malestar que en este caso las genera.

          ¿Qué piden? "La libertad inmediata de todos los militares presos políticos y el término abosoluto, total y definitivo del acoso judicial a los uniformados". Hay sobradas razones jurídicas (amnistía y prescripción), morales (obediencia debida) y de equidad (cerca de 8.000 extremistas y asesinos de izquierda indultados, mientras cientos de militares permanecen en las cárceles) que debieron poner término a esta situación hace muchos años, pero la izquierda se las arregló para lucrar políticamente con la desgracia que ella misma produjo.

          No tenemos nada que perder. Si  las encuestas eran pésimas antes del partido de la "roja" contra Venezuela, hoy son mucho peores. Hagamos de esta crisis una oportunidad. Einstein advierte que para cambiar las cosas no podemos seguir haciendo lo mismo. Para demostrarlo, para dar una señal categórica de que no tememos a las bravatas de la izquierda y que gobernaremos con moldes distintos a los suyos, apliquemos la ley y accedamos a esta solicitud otorgando el indulto a los ex uniformados que puedan recibirlo.

          Si Aylwin indultó terroristas a pesar de los "boinazos" y con Pinochet ejerciendo la Comandancia en Jefe del Ejército, ¿qué duda Piñera? Él aprobó con su voto la reforma constitucional que faculta al Presidente de la República para indultar a procesados por actos terroristas (1991). Entonces, seamos prácticos: apliquemos la misma vara a los militares y terminemos este asunto de una vez por todas.  ARL 




 

jueves, 14 de julio de 2011

MI PROTESTA

   Por Alfonso Ríos Larrain



Protesto porque no puedo transitar por la vía pública cuando hay manifestaciones.

Protesto por los comerciantes que no pueden abrir sus locales cuando hay manifestaciones.

Protesto por la destrucción de bienes públicos y privados cuando hay manifestaciones.

Protesto por los estudiantes que desean asistir a clases y pueden perder el año por estas manifestaciones.

Protesto contra profesores, apoderados y alumnos de algunos colegios privados de lujo que participan y se divierten en estas manifestaciones.

Protesto por señalar al lucro como causa fundamental de la deplorable educación chilena y cuya supresión exigen estas manifestaciones.  

Protesto por la hipocresía de los rectores de las universidades CRUCH, tan caras como las privadas, que alientan estas manifestaciones.

Protesto por el doble estándar de algunos rectores de universidades privadas que consienten estas manifestaciones.

Protesto porque los comunistas, con 5% de apoyo electoral, dirigen estas manifestaciones.

Protesto contra quienes piden nacionalizar la gran minería en estas manifestaciones.

Protesto contra los activistas del matrimonio gay que participan en estas manifestaciones.

Protesto contra los agitadores medioambientalistas que asisten y financian estas manifestaciones.

Protesto contra quienes proponen reformas tributarias (subir los impuestos) porque les parece insuficiente el despilfarro de los recursos asignados a la educación pública y el suplemento de 4,000 millones de dólares obtenidos por las manifestaciones.

Protesto por la ingenuidad del ministro Hinzpeter que reprueba el gas lacrimógeno y luego aumenta la dosis en estas manifestaciones.

Protesto porque los carabineros tienen orden de ser cautelosos y no muy represivos en estas manifestaciones.

Protesto contra los 25, 30, 50 o 100 mil "piqueteros" que se toman las calles, gorjean consignas y destruyen, arrinconando a 17 millones de chilenos que no asisten a estas manifestaciones.

Protesto porque el Presidente parece ignorar que su debilitamiento y derrota es el verdadero objetivo de estas manifestaciones.

Protesto, en definitiva, porque valoro mi libertad, mi derecho a circular por las calles sin catervas que me impidan hacerlo, cualquiera sea el motivo de las manifestaciones.  ARL

martes, 12 de julio de 2011

HIDROAYSÉN: MILLONARIA OPOSICIÓN


Nota del Editor:
"El Mercurio" de hoy (Cuerpo B, pag. 11) se refiere al artículo "U.S. Greens vs. Chile´s Poor" de la editora y columnista Mary O´Grady, publicado ayer en "The Wall Street Journal" (*). Por tener directa relación con dos artículos publicados en este blog  -"HidroAysén I y II",  10 de Julio 2011-  reproducimos la versión en español del mencionado análisis.
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"Los Ambientalistas de USA vs. los pobres de Chile"  
Por Mary O´Grady


El presidente chileno Sebastián Piñera afirma que la política económica de su gobierno generará altos niveles de crecimiento y convertirá a Chile en una nación desarrollada dentro de una década. Es una gran noticia, en especial para los millones de chilenos que todavía viven bajo la línea de pobreza. Pero puede que esto no suceda si los medioambientalistas bloquean el desarrollo energético chileno y logran sus propósitos.

La última cruzada medioambientalista en Chile está relacionada con la propuesta de una planta hidroeléctrica en la Patagonia, al sur del país. En mayo, el organismo regulador chileno encargado de aprobar tales proyectos dio el visto bueno para la construcción de cinco represas productoras de energía. De inmediato, grupos medioambientalistas organizaron marchas de protesta en Santiago y amenazaron con demandas que podrían paralizar el proyecto. La aprobación del gobierno de Piñera en las encuestas de opinión también ha recibido el impacto de la propaganda verde que muestra al gobierno como una amenaza para la hermosa naturaleza.

Chile es un país pequeño, pero esta polémica le ha dado un protagonismo desmedurado, transformándolo en el microcosmos de una batalla mundial mucho más amplia: la que enfrenta a cómodas élites satisfechas con el desarrollo econonómico existente y quienes se esfuerzan por crecer y reducir la pobreza. Provistos de abultadas billeteras, tales grupos internacionales de presión medioambientalista han arrinconado a los combatientes de la pobreza, colocándolos a la defensiva. La izquierda chilena se ha sumado a la refriega, al ver el tema energético como una oportunidad para debilitar a un gobierno de centro-derecha. 

En una visita del mes pasado a las oficinas de "The Wall Street Journal" en Nueva York, el ministro chileno de Minería y Energía, Laurence Golborne, parecía realmente perplejo por los altos niveles de rechazo al proyecto. Chile importa el 70% de su energía y las fuentes son caras y poco confiables. Si pretende crecer lo suficientemente rápido para reducir la pobreza, necesita fuentes de energía diversificada y a precios competitivos. Golborne señaló que las centrales nucleares están fuera de discusión debido a la actividad sísmica, pero que el agua es abundante en el sur del país y es, además, una fuente de energía limpia, renovable y no contaminante.

Según datos entregados por el centro de estudios chilenos "Libertad y Desarrollo" (LyD), el proyecto hidroeléctrico llamado HidroAysén producirá el 30% de la energía que consume Chile actualmente. "Es grande, pero también es muy eficiente", me dijo Susana Jiménez, economista de LyD, en una entrevista telefónica desde Santiago. Las represas en la Patagonia inundarán 5.190 hectáreas y producirán 18.400 gigavatios por hora. Se trata de una buena relación tierra-energía en comparación, por ejemplo, con Belo Monte, el nuevo proyecto hidroeléctrico brasileño que cubrirá 51.600 hectáreas y producirá 28.000 gigavatios por hora. El área afectada por las represas tiene una población local de trece familias y no hay grandes comunidades que vayan a ser erradicadas. El consorcio HidroAysén creará una zona de conservación de 11.500 hectáreas y reforestará 4.500 hectáreas con especies nativas.

HidroAysén puede tener los datos y la razón de su lado, pero no ha tomado en serio a los ecoextremistas que en los últimos cuatro años han convertido la derrota de este proyecto en su gran prioridad. Uno de esos grupos es "International Rivers Network" (IRN), una ONG con sede en Berkeley, California, cuyo objetivo es impedir la construcción de represas para generar hidroenergía en cualquier país del mundo. En 2007, el abogado de IRN declaró al periódico chileno "La Nación" que recurriría a las grandes fundaciones en busca de financiamiento para oponerse a HidroAysén. Su táctica es muy conocida: demonizar a los partidarios de la represa. "La economía chilena depende mucho de su imagen en el exterior y asociaremos HidroAysén como ejemplo de una política energética primitiva y con la degradación de la Patagonia, un símbolo de naturaleza muy conocido en el mundo", señaló.

En efecto, los chilenos han recibido una propaganda anti-represas que muestra torres de transmisión superpuestas a las fotografías de parques nacionales en la Patagonia, a pesar de que la planta hidroeléctrica se proyecta 300 kilómetros al norte de tales parques.

Peter Hartman, un militante verde residente en Chile, reveló en enero que el esfuerzo para detener HidroAysén ha recibido "ayuda y financiamiento" de IRN, Greenpeace de España, Natural Resources Defense Council (NRDC) de los Estados Unidos y de la Fundación Tides, entre otras instituciones. En 2008, Robert Kennedy Jr, abogado de NRDC, se reunió con la entonces presidenta Michelle Bachelet para hacer lobby en contra de HidroAysén y hace pocos días escribió una carta a Piñera con el mismo propósito.

Informes de prensa indican que los ecoextremistas también reciben dinero de élites adineradas dueñas de grandes extensiones de tierra en la Patagonia que usan como reservas privadas de pesca y caza. Con mucho dinero a su disposición y habilidades bien afinadas en la lucha contra el desarrollo, las ONG resultan formidables.

Hay dudas si Piñera estará a la altura del desafío. Bajo la presión ambientalista, ya canceló la construcción de una planta a carbón que había superado los obstáculos regulatorios. Pero si HidroAysén es derrotada, las élites verdes mantendrán las despobladas extensiones vírgenes de la Patagonia como refugio personal.  Que millones de chilenos pierdan la oportunidad de escapar de la pobreza, sin duda, no les quita el sueño.


domingo, 10 de julio de 2011

HIDROAYSÉN (II)


      Por Alfonso Ríos Larrain

          El ideal sería que el ser humano pudiera subsistir y desarrollarse sin intervenir la naturaleza o modificar su entorno. Pero no es así. Este "valle de lágrimas" ofrece recursos naturales que sirven al hombre para comer, movilizarse, cobijarse, vestir y abrigarse. Para prevenir que el uso y goce de esos recursos dañe innecesariamente la vida, salud o bienestar de otras personas, la Constitución Política de Chile garantiza el "derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación" (Art. 19, No. 8). ¿Cumple HidroAysén este mandato constitucional? Veamos.
 

- Se dice que HidroAysén no es necesario porque basta con ser eficientes en el uso y consumo de la energía para equilibrar la demanda.
Falso. Chile debe duplicar su capacidad energética instalada durante la próxima década para alcanzar una tasa de crecimiento promedio de 6% anual. Si aspiramos a lograr dicha meta y convertirnos en un país desarrollado, necesitamos fuentes de generación estables, como la hidroelectricidad.


- Se dice que HidroAysén puede ser reemplazado por desarrollos eólicos, solares u otros proyectos no convencionales (ERNC), lo que sería suficiente para satisfacer la demanda energética de Chile.
Falso. La utilización de recursos de disponibilidad intermitente (como el viento, el sol o las mareas) requiere de fuentes de respaldo que garanticen el suministro. Noruega cuenta con un 99% de generación hidroeléctrica en su matriz y más de 620 centrales hidroeléctricas de generación sobre 1 MW de capacidad; y aunque no está desarrollando proyectos de gran escala, el tener ese potencial hidroeléctrico le permite introducir tecnologías renovables no convencionales e incrementar su eficiencia energética. Lo mismo ocurre en Canadá y otros países líderes del desarrollo sustentable.


- Se dice que países desarrollados con similitud ambiental a la nuestra no harían un proyecto como HidroAysén.
Falso. La generación hidroeléctrica alcanza casi los dos tercios de la energía renovable que produce el planeta. Se están desarrollando 400 proyectos hidroeléctricos en 55 países. En 2007 fue inaugurada la central Kárahnjúkar en Islandia y hoy se contruye La Romaine, en Canadá, que producirá la mitad de la energía de HidroAysén con una superficie inundada cinco veces mayor.

- Se dice que HidroAysén destruirá la Patagonia y que no es un proyecto sustentable.
Falso. La superficie total de embalse equivale al 0.05% de la superficie total de la Región de Aysén y representa un 1.5% de los espejos de agua naturales que posee la región. Esto, sin considerar que la Patagonia es un territorio que incluye otras regiones, como Magallanes, Los Lagos, Los Ríos y la zona sur de Argentina. De hecho, en la provincia de Santa Cruz, Argentina, el gobierno de ese país licitó la construcción del proyecto hidroeléctrico "Cóndor Cliff-La Barrancosa", cuya potencia será de 1.740 MW, con una generación media anual de 5.100 GWh/año y una superficie de embalse de 43.785 hectáreas: más de 7 veces la superficie total embalsada por HidroAysén. Tampoco afecta el caudal de los ríos Baker y Pascua, ya que toda el agua que ingresa a los embalses vuelve íntegramente a sus cauces en un ciclo de 24 horas.

- Se dice que HidroAysén afecta gravemente el medio ambiente.
Falso. La energía que genera es limpia y renovable, y evita la construcción de 7 centrales termoeléctricas y sus consiguientes emisiones: 16 millones de toneladas de CO2 al año, equivalente a las emisiones de todos los vehículos que circulan anualmente en Chile. La Comisión Nacional de Energía (CNE) ha estimado que de no construirse Hidroaysén, el 58% de la matriz energética de Chile estará compuesta por fuentes de generación contaminantes el año 2020. Además, HidroAysén cumple con los estándares de calidad mundial en materia de ingeniería y exigencias medioambientales.

- Se dice que HidroAysén es incompatible con el valor ecológico y el potencial turístico de la Región de Aysén.
Falso. La mayoría de los países desarrollan sus recursos hidroeléctricos en perfecta armonía con el turismo. HidroAysén genera externalidades positivas para el desarrollo del turismo: construcción de infraestructura vial de 187 kilómetros de Carretera Austral, abriendo rutas en zonas de interés turístico, y la construcción de obras portuarias al sur de la región. Asimismo, ofrece medidas de mitigación, reparación y compensación que permitirán incentivar el turismo de intereses especiales. Un ejemplo de esto es la creación de un Área de Conservación de más 11 mil hectáreas donde se desarrollarán actividades de interés científico y de preservación.


- Se dice que el tendido eléctrico de HidroAysén es inédito en el mundo, destruirá el paisaje y afectará la salud de las personas.
Falso. Cualquiera sea la fuente energética que se utilice siempre será necesaria la construcción y operación de líneas de transmisión. Una línea similar a la que proyecta HidroAysén es la que une Québec (Canadá) con New England (EE.UU.): abarca más de 1.200 kilómetros y permite exportar energía canadiense a los Estados Unidos. Hoy existen líneas de transmisión, con las mismas características tecnológicas que propone HidroAysén, en Canadá, Estados Unidos, Brasil, China e India. En cuanto al supuesto daño a la salud de las personas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que no hay conclusiones científicas  que demuestren efectos nocivos para la salud humana o de otros seres vivos originados por estas líneas de transmisión. 

- Se dice que la energía de HidroAysén abastecerá sólo a las grandes mineras del norte de Chile.
Falso. Toda la energía producida por HidroAysén se inyectará al Sistema Interconectado Central (SIC), que se extiende entre Tal-Tal y Chiloé, y que abastece al 90% de los chilenos. El 60% de la producción de energía de HidroAysén será destinada a hogares, pequeñas empresas, comercio e iluminación pública, y el 40% restante abastecerá a la gran industria, entre ellas la minería.

- Se dice que HidroAysén provocará problemas sociales en la región.
Falso. La empresa tiene diseños que aseguran la mitigación de cualquier efecto social en la zona. Desde 2006, realiza estudios en armonía con las comunidades de la región, generando empleo y oportunidades. Durante los 12 años que tomaría su construcción, el empleo promedio mensual será de 2.300 personas y cerca de 5 mil en el periodo de mayor actividad. Además, entrega beneficios culturales, económicos y sociales a cientos de familias: becas para estudios superiores, capacitación, financiamiento para proyectos de emprendimiento y asesorías para acceder a subsidios habitacionales. Por último, HidroAysén entregará energía más barata a la región a través de proyectos de energías renovables que importan una millonaria inversión inicial.
         

          Todo indica que la zarabanda de la "Patagonia sin Represas" es otra consigna medioambientalista -y, por tanto, ideológica- que seduce a ciertos políticos y atemoriza a otros. Mientras tanto, Chile continúa formando parte del Tercer Mundo y los chilenos seguimos consumiendo la electricidad más cara del planeta.   ARL























HIDROAYSÉN (I)


      Por Alfonso Ríos Larrain


          Así como algunos siguen los horóscopos para predecir el futuro, pocos dudan que el planeta se está deteriorando. Pero, ¿hay alguna ley física que sostenga tal hipótesis?

          Desde las escuelas primarias hasta los titulares de cualquier medio de comunicación, la letanía medioambientalista repite la misma idea: "el planeta se deteriora, nos quedamos sin recursos, el aire y el agua son cada vez más escasos y sucios, las especies animales se extinguen, los arrecifes de coral mueren, el clima se calienta, etc., etc". Muchos creen que lo anterior es cierto, pero la verdad es que las fuentes de energía no escasean. Al contrario, la ciencia y la tecnología han mejorado los sistemas de producción que garantizan el suministro de alimentos a miles de millones de personas;  la esperanza de vida al nacer ha pasado de 35 a 75 años en menos de un siglo; y, según la ONU, en los últimos 50 años hemos reducido los niveles de pobreza más que en los seis siglos anteriores.

          La mentira oficial -la que impone la creencia de que instituciones tipo Greenpeace representan a la ciencia ecológica- ha hecho que la gente identifique una actividad científica (la ecología) con una militancia ideológica (el medioambientalismo), y se confundan los aspectos ecológicos legítimos de las ciencias biológicas y físicas (condiciones ambientales del planeta y los efectos de la actividad humana sobre él) con predicciones apocalípticas carentes de rigor científico. Esto explica que muchos profesores de biología intenten convencer a sus alumnos de que la ecología nada tiene que ver con voluntarios de Greenpeace impidiendo el atraque de un barco lleno de maíz transgénico en el puerto de un país africano asolado por el hambre. Quizás por esto mismo hay tan pocos ecólogos-científicos afiliados a grupos medioambientalistas. Pero, además, al añadir elevadas dosis de pasión ideológica coincidente con lo "políticamente correcto", el medioambientalismo ha devenido en uno de los slogan pseudocientíficos más penetrantes de la historia.

          En la propaganda medioambientalista, en todas sus demandas de armonía con la naturaleza, no hay ninguna referencia a  las necesidades del ser humano ni a sus requerimientos de supervivencia. El hombre es tratado como un ser vivo similar a las plantas o animales. Pero los seres humanos no pueden sobrevivir en el estado natural que los medioambientalistas desean: tienen que descubrir y producir, lo que implica alterar su entorno y adaptarlo a sus necesidades. Su bienestar es resultado de ese descubrimiento y de esa producción. La tribu más primitiva necesita de la mayor fuente de contaminación para sobrevivir: el fuego. No es meramente simbólico que el fuego fuese propiedad de los dioses, el objeto más valioso que Prometeo entregó a los hombres, pero los medioambientalistas quieren apagarlo.

          El fin de la hegemonía soviética y de los "socialismos reales" dio paso al medioambientalismo, transformándolo en  la nueva cruzada mundial de la izquierda. Y así como el desarrollo y la paz no eran los verdaderos propósitos de sus fracasadas utopías, tampoco lo son ahora la naturaleza, los recursos sustentables ni el aire limpio. Sus consignas procuran restringir la propiedad privada y ahogar cualquier asomo de emprendimiento y de mayor libertad económica.  Antes dijeron: "el capitalismo conduce a la explotación, al hambre y a la guerra"; hoy proclaman: "el capitalismo (o el neoliberalismo) contamina, destruye la naturaleza, calienta el clima y deteriora el paisaje".

          La contaminación, el deterioro del paisaje, los ríos sucios, son pésimas noticias que deben enfrentarse con soluciones científicas, no ideológicas. El uso irreflexivo de los recursos naturales es un riesgo para la vida humana, pero no aprovecharlos con racionalidad es, simplemente, un suicidio.

          Bajo estas premisas, ¿qué pasa con HidroAysén?  Indaguémoslo en el próximo blog.  ARL