lunes, 7 de febrero de 2011

QUICKIES III

Algunos informes médicos obtenidos de archivos hospitalarios cuya redacción u originalidad merecen el bronce. Agradecemos la colaboración del seguidor de este blog Ignacio Ríos Larrain, abogado y residente en Madrid, España.

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*       El paciente no tiene historial de suicidios.

*       El paciente rechazó la autopsia.

*       Cuando ingresó al hospital su corazón había dejado de latir y se encontraba mucho mejor.

*       Al segundo día la rodilla estaba mucho mejor y al tercero había desaparecido completamente.

*       Al paciente le han dejado los glóbulos blancos en otro hospital.

*       La paciente experimenta dolor en el pecho si se tumba del lado izquierdo durante un año.        

*       El paciente está deprimido desde que comenzó a visitarme, en 1983.

*       El historial médico del paciente ha sido insignificante, con un aumento de peso de un kilo durante los últimos tres días.

*       La paciente no para de llorar. También parece algo deprimida.

*       La paciente dejó el hospital sintiéndose mucho mejor, salvo por sus dolencias originales.

*       Varón de 68 años. Decrépito, pero de aspecto sano. Estado mental activo, pero olvidadizo.

*       La paciente expiró en el suelo tranquilamente.

*       Su piel estaba húmeda y seca.

*       El bebé salió, se le cortó el cordón umbilical y fue entregado al pediatra que respiró y lloró de inmediato.

*       El examen rectal reveló una tiroides de tamaño normal.

*       La paciente vomitó al desayunar y tuvo síntomas de bulimia al cenar.

*       Afirmó que había sufrido estreñimiento durante casi toda su vida hasta 1989, cuando se divorció.

*       El paciente presenta dolores de cabeza ocasionales, constantes, infrecuentes.

*       El paciente gozaba de buena salud, hasta que su avioneta quedó sin combustible y se estrelló.

*       El examen de los genitales resultó negativo, excepto por el pie derecho.

*       El paciente vive con su madre, su padre y una tortuga como mascota, que acude a clases de formación profesional tres veces por semana.

jueves, 3 de febrero de 2011

LA PATUDEZ DE NAVARRO

Por Alfonso Ríos Larrain

Me refiero al senador Alejandro Navarro y no a Andrés, destacado empresario y buen amigo del Presidente Piñera, con quien comparte la propiedad de aquel helicóptero que conocieron abruptamente los vecinos de Quilicura Bajo, una localidad de la Octava Región cercana a Cobquecura. Hago esta introducción porque sea quien fuere el conductor de aquella nave, Andrés Navarro ha demostrado una lealtad inquebrantable con su amigo Sebastián, arriesgando incluso nuevas sanciones que perjudican su hoja de vida como piloto. Y la lealtad es una virtud bien escasa en nuestros días, especialmente en la actividad pública donde las encuestas y el oportunismo predominan sobre la fidelidad a los principios. En cambio Alejandro, el senador, tiene un nutrido prontuario que revela una conducta política llena de felonías y deserciones. Hay, pues, una gran diferencia deontológica entre ambos Navarro.

No conozco al senador Navarro, pero en mi correo electrónico recibo los comunicados que él emite periódicamente por Internet. Hoy informa su “asombro y molestia por las declaraciones de la intendenta del Bío-Bío, Jacqueline Van Rysselberghe, por haberle mentido al gobierno para obtener beneficios a un sector privilegiado y regalón en la construcción de viviendas de mejor calidad y mayor amplitud de las que se levantarán para los afectados por el terremoto”. Agrega que “el Estado no puede discriminar… y que debe aplicar la misma flexibilidad en la presentación de documentos exigidos para obtener tal beneficio” y acompaña videos con dichos de la intendenta ante la Junta de Vecinos de la población supuestamente favorecida. El senador parece muy preocupado de la “discriminación” que socorre a comunidades que le son electoralmente adversas (“exigimos al Gobierno y al Presidente Piñera que no discrimine a sectores como Centinela en Talcahuano, Villa Futuro en Chiguayante...", etc.). Obvio. En su estructura moral, el eventual engaño que prologa esta denuncia es sólo un bichero para obtener ventajas proselitistas y desprestigiar a una mujer que lo supera en todo sentido, incluso donde más le duele: rectitud y popularidad.

El episodio rememora la antigua paradoja del ladrón detrás del juez. No olvido los insistentes requerimientos al senador Navarro -entonces diputado- para que cancelara su deuda contraída por el crédito fiscal que le fuere concedido como estudiante universitario; el plagio a Wikipedia en sus mociones de ley sobre nanotecnología, semillas transgénicas y regulación de grupos mercenarios, proyectos en los que incluso fue incapaz de corregir faltas de ortografía elementales; o su participación en movilizaciones convocadas por la CUT, desautorizadas e ilegales, en las que ejerció influencia indebida ante las fuerzas policiales y agredió a efectivos de carabineros, todo lo cual fue registrado por la televisión, incluido el bastonazo retráctil que recibió como respuesta. Y como no quiero involucrarme en corrales ajenos, dejo que los socialistas califiquen la coherencia y lealtad de este militante que aprovechó la estructura partidaria para convertirse en senador y, ya electo, sin mediar conflictos doctrinarios, renuncia a su partido movido exclusivamente por una delirante avidez de ser candidato presidencial. En otras palabras, un patudo.

Es fácil imaginar cuánto incomoda que Jacqueline Van Rysselberghe tenga los altísimos grados de simpatía y aprobación popular registrados en todas sus elecciones como alcaldesa de Concepción, tradicional reducto de izquierda. La situación desagrada, además, a sectores minoritarios de derecha que no toleran protagonismos tan acentuados, menos aún si tienen rostro de mujer.  Espero que el síndrome no afecte al gobierno y, especialmente, al Presidente de la República, cuya  obligación es evaluar a sus colaboradores, resistir presiones vengan de donde vinieren y anteponer el bien del país a cualquier otro interés, fueren de partidarios o de oposición. En este caso, los méritos de la Intendenta y la categoría del denunciante son buenos antecedentes para no equivocarse    ARL             

miércoles, 2 de febrero de 2011

AYN RAND: SU BIOGRAFÍA

Nota del editor:
Con motivo de cumplirse hoy el 106 aniversario del nacimiento de Ayn Rand, la seguidora de este blog Rebeca de Vives nos ha hecho llegar esta biografía de la notable filósofa y escritora ruso-norteamericana. Agradecemos su colaboración.

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                                                AYN RAND (1905-1982)

Ayn Rand, seudónimo de Alisa Zinovievna Rosenbaum, nació en San Petersburgo, Rusia, el 2 de febrero de 1905. A los ocho años de edad descubrió su primer héroe de ficción leyendo una revista francesa para niños, hecho que definiría su vocación literaria y la carrera que le dio fama y éxito.  Radicalmente opuesta al misticismo y colectivismo de la cultura rusa, fue Víctor Hugo el escritor más influyente y respetado por ella.

Durante sus años en la escuela secundaria, Rand simpatizó con los inicios de la administración Kerensky, fue luego opositora y, más tarde, decidida adversaria de la Revolución Bolchevique que denunció desde el primer instante. Para escapar de los combates, se trasladó con sus padres y hermanos a Crimea, donde terminó sus estudios escolares. El régimen comunista expropió la farmacia de su padre, ocasionando períodos de escasez y hambruna familiar. En su último año de secundaria conoció la historia de los Estados Unidos de América, país que identificó como su modelo de sociedad de hombres libres.

De vuelta en su ciudad natal, se matriculó en la Universidad de San Petersburgo donde estudió Historia y Filosofía, graduándose en 1924. Fue testigo y víctima de la intervención comunista en la universidad y del atropello sistemático a las libertades individuales. En un ambiente social triste y deprimente, dedicaba sus ratos de ocio a las óperas vienesas, películas del Oeste y algunas obras de teatro. Entusiasta del cine, se matriculó en el Instituto Estatal de Artes Cinematográficas donde aprendió a escribir guiones. En 1925 publica una biografía de la actriz Pola Negri y el pequeño ensayo Hollywood, American Movie City, trabajos reimpresos en los llamados "Escritos de Rusia en Hollywood" (1999). 

A finales de 1925 obtuvo permiso para visitar a sus familiares en los Estados Unidos. Aunque dijo a las autoridades soviéticas que su visita sería corta, Rand estaba decidida a no regresar nunca más a su país de origen. Llegó a Chicago en febrero de 1926, ciudad donde vivían sus parientes. Consiguió prórroga de su visa y se traslada a Hollywood para emplearse como guionista. Por casualidad contacta al famoso director Cecil B. DeMille quien simpatiza con ella y le ofrece un trabajo de extra en su película “Rey de Reyes” y, luego, como lectora de guiones. Ahí conoce al actor Frank O'Connor con quien se casa en 1929, matrimonio que perdura 50 años, hasta la muerte de él.

En 1932 vende su primer guión -Red Pawn (“Peón Rojo”)- a Universal Pictures. El mismo  año estrena su obra de teatro Night of January 16th (“La noche del 16 de enero”) en Hollywood y Broadway. En 1934 concluye We the Living (“Los que Vivimos”), la más autobiográfica de todas sus obras, escenificada en propias experiencias bajo la tiranía soviética. La novela fue rechazada por varias editoriales, hasta que The Macmillan Company en los Estados Unidos y Cassells & Co en Inglaterra la publican en 1936.

Comienza a escribir The Fountainhead (“El Manantial”) en 1935. El arquitecto Howard Roark  representa el primer protagonista-héroe ideado por Ayn Rand como personajes símbolos de su creación literaria: físicamente atractivos, racionales e incorruptibles. The Fountainhead fue rechazada por doce editoriales y publicada finalmente por Bobbs-Merrill Company en 1943, convirtiéndose en un best-seller que dio a Rand el liderazgo intelectual del individualismo. Las restricciones motivadas por la Segunda Guerra Mundial retrasan el estreno de la versión cinematográfica de esta novela hasta 1949.

En el intertanto, Rand trabaja en Hollywood como guionista de Hal Wallis Productions y escribe Atlas Shrugged (“La rebelión de Atlas”), su obra maestra y última novela. Publicada en 1957, sigue vendiendo un promedio de 150 mil copias anuales, más de 7 millones de unidades a esta fecha. Encuestas de The New York Times y de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos determinaron que este es el libro más influyente en la vida de los norteamericanos después de La Biblia. Ayn Rand se dio cuenta que para crear protagonistas heroicos era preciso dotarlos de valores que les diera consistencia, pulcritud y grandeza. Y es  difícil encontrar en la narrativa contemporánea una novela con más contenido filosófico que “La Rebelión de Atlas”.    

Ayn Rand continuó publicando artículos y ensayos sobre el Objetivismo, movimiento filosófico que ella creó y divulgó a través de conferencias, medios escritos, radiales y televisión. Buena parte de ese material ha sido recopilado en seis libros relacionados con el Objetivismo. Murió el 6 de marzo de 1982 en su departamento de Nueva York, pero sus libros siguen publicándose con ventas que superan 25 millones de copias, incluidas las obras póstumas. Su visión del ser humano, de la sociedad, de los sistemas políticos, económicos e institucionales genera un creciente impacto en la cultura estadounidense con fuertes repersusiones en otras latitudes.


Más sobre Ayn Rand y "La rebelión de Atlas":
http://trastienda-arl.blogspot.com/2010/11/la-inteligencia-en-huelga.html

                                 

viernes, 28 de enero de 2011

CUENTOS DE HELICÓPTEROS

Por Alfonso Ríos Larrain

Mi abuelo materno falleció pocos meses antes de cumplir 100 años. Cuando él nació (1887) sólo existía el telégrafo como invento contemporáneo digno de mención. No había luz eléctrica, ni teléfono, ni radio. Tampoco penicilina. Para qué hablar de automóviles, aviones, televisión, naves espaciales o computadores, elementos que sólo referían algunos libros de ciencia ficción. Como testigo directo del notable progreso científico-tecnológico que marcó el siglo XX, mi abuelo era partidario de poner término a la Época Contemporánea y dar inicio a un nuevo ciclo histórico: la Era de la Ciencia, Información y Comunicaciones. En cierta oportunidad, le pregunté cuál era el invento que más le había llamado la atención. No dudó un segundo: “el helicóptero, porque jamás imaginé que la creatividad humana fuese capaz de rebrotar el aeróstato de Robur el Conquistador". Yo algo sabía de Julio Verne y de sus obras, en particular dos novelas llevadas al cine: "Veinte mil leguas de viaje submarino", que vi con algunos hermanos y primos a mediados de los ´50 en el antiguo teatro Metro, invitados por mi abuelo. Fue mi primera película y el Capitán Nemo, mi primer héroe. Un par de años después, "La vuelta al mundo en 80 días", entusiasmado por la actuación de Cantinflas como Passpartout, el ayudante del flemático Phileas Fogg (David Niven). Pero desconocía a Robur el Conquistador.

         Hago un paréntesis, sin ánimo de justificarme. Mi generación, como las que siguieron, poco sabía de literatura. Los programas educacionales, como los de ahora, gastaban tiempo y recursos en enseñarnos a fabricar lustrines, empastar libros, memorizar el aparato reproductivo de los cocodrilos, la digestión de los murciélagos y la mortalidad del cangrejo, pero desestimaban el aprendizaje de cosas útiles. Éramos expertos en distinguir un insecto díptero de un coleóptero, pero carecíamos de conceptos básicos de mecánica para solucionar una sencilla panne de auto, de electricidad para reparar un enchufe, o de medicina para administrar primeros auxilios y salvar una vida. Era evidente, como lo es en la actualidad, el desinterés por las ciencias sociales (filosofía, psicología, sociología, historia, lingüística, política, oratoria, literatura) cuya evolución explica el progreso y deterioro del ser humano, pueblos y civilizaciones.

Entonces, no es raro que descubriera a Robur el Conquistador algo más viejo. Pero no había perdido gran cosa. Se trata de una novela menor de Julio Verne que tiene el mérito de predecir la superioridad del helicóptero -el Albatross, una máquina más pesada que el aire- sobre el globo aerostático que usó Phileas Fogg para su vuelta al mundo. Nada más.

Algo similar me ocurre con el otro helicóptero que generó "re-vuelo" esta semana. El episodio no tiene mayor interés, salvo las implicancias de seguridad originadas en la imprevisión de los tripulantes que forzó un aterrizaje para recargar combustible. El resto, una anécdota menor que ratifica la personalidad y estilo del Presidente. Lo curioso es que la nave no fuere piloteada por Sebastián Piñera, pudiendo y debiendo hacerlo él (necesitaba sumar horas de vuelo). Esta versión no me la trago, ni siquiera como ficción tipo Julio Verne ¿Y usted? ¿Se imagina a Sebastián entregando el mando de algo a alguien sin estar ineludiblemente obligado a ceder protagonismo? Yo no. Aunque Andrés Navarro requetejure que oficiaba de piloto    ARL

martes, 25 de enero de 2011

CONFESIONES DE UN ATEO


El siguiente artículo fue enviado por la seguidora de este blog María Gloria Ríos Larrain. Agradecemos su colaboración.

  

          El doctor José Manuel López es un oncólogo que trabaja en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander (Cantabria, España). En un curioso artículo publicado hace pocos días en el "Diario  Montañés, el doctor López asegura que al hacer su Declaración Anual de Renta (IRPF) marca la equis (‘x’) en la casilla de la Iglesia Católica. Esto, a pesar de ser ateo.

"Mi pensamiento y mi vida -escribe el doctor López- discurren ajenos a los dioses, en general, y al Dios de los católicos en particular. No comulgué ni fui confirmado, me casé por el civil, mis dos hijos no fueron bautizados y han estudiado en escuelas laicas, como su padre. Por lo breve, digo, ni soy católico ni aguardo orientación de ninguna fe religiosa, la que fuere.

¿A qué viene, entonces, mi chocante postura de destinar la ‘x’ del IRPF a la Iglesia Católica? Algunos la tildarán de gracieta simplona, otros de contradicción incomprensible, de inane provocación, etcétera. Nada opongo a tales opiniones, menos aún si sustentan la idea, más o menos refinada, de que seré aproximadamente un gilipollas. Pero si alguien desea curiosear en por qué un ateo marca su ‘x’ a favor de la Iglesia, quizá le interesen mis tres razones principales:

1) La Iglesia católica es históricamente la organización benéfica más eficiente. No estableceré un ranking de altruismo, pero yo, siendo ateo, dudo que los recursos administrados por la Iglesia sean desdeñables o necesariamente sustituibles. Entonces, voto por mantenerlos;
 
2) Europa está obviando el catolicismo. Asistí recientemente a la misa dominical en un convento de Clarisas, con su inefable olor a musgo e incienso. A mediodía, las monjas ocupan un coro, allá por el ábside; los fieles llenan la pequeña nave y el cura lee sugestivos textos -y lo hace bien- y por un momento me siento parte de algo más grande y más permanente que yo, algo que sosiega la respiración y atempera el pulso, sin necesidad de lapidar a nadie. Luego visité otra iglesia, donde se cantaban bellísimas habaneras de tema religioso. Voto por ese espíritu de paz y concordia, aunque yo no sea creyente; y
 
3) Estoy harto de la beligerancia que existe contra la Iglesia Católica en nuestra sociedad española. Justo por no serlo, me parece inexplicable el furor obsesivo por bajar los crucifijos de los colegios. No veo qué daño causan los símbolos de una fe que no me asiste, pero sí ilustra mi paisaje histórico y emocional. Me espanta el fanático que se jactaba de clausurar escuelas católicas o quemar frailes. No concibo que un absurdo revanchismo haga saludar a gobernantes infames como Chávez y ningunear al Papa, líder espiritual de muchos compatriotas. A mi juicio de ateo, es lógico y deseable que el Estado sea laico, pero sucede que España no lo es. Hay vida inteligente fuera del Estado, así que pongo la ‘x’ para la Iglesia Católica. No vaya a ser que algún insensato la destine a construir mezquitas y tengamos que resucitar a don Juan de Austria. 

José Manuel López
         Médico”