sábado, 10 de septiembre de 2011

LAS TORRES SIGUEN CAYENDO

     Por Alfonso Ríos Larrain


"Soy estadounidense por elección y convicción. Vine al mundo en Europa, pero emigré a los Estados Unidos porque en este país me sentiría libre para escribir. Cambié el más bello atardecer del mundo en San Petersburgo, Rusia, por la silueta de Nueva York y su línea de horizonte (skyline). Es un monumento de esplendor al que pirámides o palacios jamás podrán igualar, ni siquiera aproximarse, aunque sólo puedan verse sus formas y la mente de quienes las hicieron. La gente habla de peregrinaciones para visitar agujeros infectos en la jungla, templos en ruina u homenajear a un monstruo barrigón construído en piedra por algún salvaje leproso. ¿Es genio y belleza lo que quieren ver? ¿Un sentido de lo sublime? Dejadles que vengan a Nueva York, que paseen por las orillas del Hudson, miren y se pongan de rodillas". 
(Ayn Rand, 1905-1982)


          Ayn Rand había muerto cuando las Torres Gemelas sucumbieron al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, pero intuyó el peligro que acechaba: "Cuando asomo a mi ventana no pienso en lo pequeña que soy; siento que si una guerra amenazara a Nueva York me arrojaría al espacio y protegería esta ciudad y sus edificios con mi cuerpo", declaró al comentar su novela "The Fountainhead" ("El Manantial", 1943). Advirtió, además, que los enemigos de los Estados Unidos de América no buscan su riqueza, sino destruirla; no buscan su libertad, sino abolirla; no aspiran a tener un lugar en la mesa de negociaciones, sino a destrozar la mesa; no anhelan su forma de vida, sino su muerte; no reprueban al ciudadano estadounidense por sus pecados, sino por sus virtudes; no los denuncian por los McDonalds, los bluejeans o la Cocacola, sino por la envidia que les genera su genio productivo, el espíritu de mujeres y hombres capaces de investigar y de emprender; de crear mejores trabajos, ofrecer salarios dignos, bienes más baratos y hacer fortuna. En definitiva, odian al individuo y todo aquello que aliente una sociedad libre, donde la vigencia de los derechos fundamentales no dependan del voto. La regla de la "mayoría ilimitada" que busca satisfacer los deseos de la muchedumbre, sin evaluar su racionalidad y justicia, es el preámbulo de la tiranía.
 
          La abundancia de los Estados Unidos no fue creada por sacrificios públicos para servir el "bien colectivo", sino por el genio de hombres y mujeres libres que siguieron sus propios intereses y su propia felicidad. En su afán, fueron respaldados por políticos dispuestos a corregir prácticas que vulneraban la igualdad ante la ley (esclavitud, privilegios, proteccionismo) y consensuaron una Constitución que ponía límites al poder del gobierno, garantizando la vida, la libertad, la propiedad y el respeto a todos los ciudadanos. Y en menos de un siglo, Estados Unidos se transformó en la primera potencia mundial.
 
          Pero las cosas cambiaron. La superpotencia adormeció y comenzó a ceder, a transigir y negociar más de lo prudente y necesario. Parecía sentir vergüenza de sí misma e incapaz de mantener el liderazgo en un mundo opuesto a los valores que sustentaban su grandeza. Algunos pensamos que el "September Eleven" despertaría al gigante y volvería a sus raíces, procediendo a ordenar su casa y recuperar su esplendor. Vanas esperanzas.

          Al cumplirse 1o años del brutal ataque terrorista, las torres siguen cayendo. No se trata de rascacielos erguidos en Nueva York, Chicago, Boston o Los Ángeles, aunque los criminales los tengan en su mira. Tampoco de agresiones al Pentágono o a la Casa Blanca. La embestida es a las torres que los estadounidenses construyeron con materiales sólidos, pero olvidaron mantenerlas. La libertad, el autoestima, el respeto al individuo -como las tuberías, el estuco o la pintura para un edificio- son elementos indispensables para mantener una sociedad altiva, orgullosa y dispuesta a proclamar y defender sus valores, su jurisdicción y poderío. Pero la realidad indica que de poco ha servido la tragedia 9/11 para impedir que las torres del mundo libre sigan cayendo.   ARL

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LAS CONGOJAS DE DON JUAN


Nota del Editor:
El título es mera coincidencia con la obra de teatro del abogado y dramaturgo costarricense, Alfonso Rodríguez Martínez. No se trata, pues, de las tribulaciones de don Juan Tenorio, sino de las congojas de don Juan Céspedes, confidente de nuestro colaborador Fernando Larrañaga.
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          Hoy me llamó don Juan Céspedes, aquel chileno de clase media cuya experiencia relaté en este blog hace dos meses:

               http://trastienda-arl.blogspot.com/2011_07_05_archive.html
                
          "El domingo en la noche -comenzó don Juan- ví la entrevista a don Piñera en el programa 'Tolerancia Cero'. Me gustó porque lo sentí como más humilde, aceptando con angustia que le faltaban muchas cosas por hacer, que los chilenos esperaban más de él y que no había podido cumplirles a pesar de sus intentos. No sentí pena porque el hombre mostró entusiasmo y optimismo para alcanzar sus metas.

          "Por ahí me enteré que don Piñera es un entusiasta jugador de cartas y un buen apostador, a lo Steve McQueen y Edward G. Robinson en la película 'El Gran Desafío'... ¿Se acuerda? Ahora apostó por los estudiantes y parece que les resolverá la situación, no sin antes medir sus fuerzas, negociar con ellos y ceder en casi todas sus demandas. De paso, aliviará un problema económico a los padres porque el estudio de los cabros se ha transformado en una mochila bien pesada para nosotros. En todo caso, este arreglo costará muy caro al país y sólo el tiempo evaluará sus resultados".


         Seguí oyendo a don Juan porque hablaba del Presidente. Me había contado que votó por él y deseaba conocer los motivos de tal simpatía.
       
        "El mejor momento de la entrevista fue cuando dijo que estaba preocupado por hacer de Chile un país donde se respete a los ciudadanos, donde no haya abusos como el de La Polar. Y por eso lo llamo, don Fernando, para recordarle lo que hablamos el día en que yo esperaba el Transantiago y le expresé toda esa rabia acumulada que me vino a la mente mientras pasaban las horas sin poder tomar el bus para llegar a mi trabajo en la mañana y volver a mi casa en la tarde. No quiero reiterar mi molestia por la falta de respeto que vivo todos los días y la indefensión en que me encuentro, pero tuve una grata sorpresa cuando a los pocos días de hablar con usted el Presidente nombró ministro a don Pablo Longueira y este caballero, no más jurar, habló y tomó algunas medidas sobre los mismos temas. Para mí fue como una luz al final del túnel, ¿me entiende? Y ahora pregunto: ¿por qué es tan complicado borrar de un plumazo tantas aberraciones? ¿Por qué tanta necesidad de ley y consultas al Parlamento si un ministro, a pocas horas de asumir el cargo, da un par de golpes en la mesa y miles de chilenos que habían repactado sus deudas con casas comerciales salen del Dicom, instruye el 'pronto pago' a las Pymes proveedoras del Estado y reactiva el Sernac Financiero para proteger nuestros derechos como consumidores? Si pudo hacerlo don Longueira, también puede hacerlo el Presidente, ¿o no? ¿Quién es el jefazo? ¡Don Seba, po iñor! ¡Si pa' eso lo elegimos!

        "Perdone que le quite unos minutos, don Fernando, pero poniéndome educado quiero agregar lo siguiente:

- "¿Hasta cuándo pensamos que en Chile somos todos ladrones? Las leyes se hacen pensando en que somos un país de pillos ¿A dónde conduce esta mentalidad? En la Concertación inventaron que hasta para suscribir una carta hay que poner la huella digital al lado de la firma. Parecemos todos prontuariados y no se confía ni en los notarios ¿Se da cuenta del atentado que esto significa para la dignidad de las personas? Somos el único país del mundo con esta modalidad que 'los concertas' habrán copiado de la Unión Soviética, digo yo. Y como se presume que todos los chilenos somos ladrones, métale más superintendencias y más fiscalizadores que pagan todos los chilenos; o sea, todos los ladrones. Ahora don Piñera quiere una Superintendencia de Educación ¡Hasta cuándo! Si los frescos quieren saltarse las leyes y hacer mal uso de los recursos de todos los chilenos, sobran los inspectores pagados. Toititos los chilenos los vamos a denunciar y después que los procese la justicia... con jueces serios, claro está.

- "¿Hasta cuándo vamos a aceptar que las empresas que venden servicios públicos de sobrevivencia -agua, luz, teléfono, TAG, etc- cobren las cuentas sin siquiera mandarlas por correo y, luego, apliquen multas e intereses, corten el servicio sin importarles el motivo y, además, nos pongan en Dicom, una empresa privada que cobra por publicar deudores que ni la misma justicia ha definido como tales? La verdad, don Fernando, no tenemos cómo defendernos. Y si queremos alegar por algún cobro indebido debemos pedir permiso para ausentarnos del trabajo a cuenta de vacaciones, esperar varias horas para ser atendidos en las ventanillas de reclamo y otros tantos días más para que nos notifiquen el rutinario ´no ha lugar´ a nuestra petición. No corresponde, digo yo, porque en un verdadero estado de derecho esto se resuelve en los tribunales y no por la voluntad de un funcionario público o de una empresa. Este es un atropello más a los derechos ciudadanos que el Presidente puede y debe eliminar de un plumazo.

- "¿Qué derecho tengo como ciudadano para demandar al Estado de Chile por haberme quitado la movilización colectiva e inventar el millonario negocio del Transanstiago? ¡Ninguno, don Fernando! Entonces, a esperar durante horas la porquería de servicio que inventó el señor Lagos desde su escritorio y a puertas cerradas, y que puso en ejecución la señora Bachelet... aunque no le 'tincaba'.

- "¿Y qué me dice del poder que tienen las municipalidades? Ahora me cuentan que no sólo tendrán la facultad de cursar infracciones y cobrarlas, sino que, además, seremos juzgados por funcionarios municipales con atribuciones, incluso, de apercibir bajo arresto a los presuntos infractores que no acudan a la primera citación ¿Qué estado de derecho es éste? ¿Es forma de respetar al ciudadano? Estamos muy mal, don Fernando, con excepción de los poderosos; no los ricos, sino los poderosos.

         "Tengo una idea que usted puede hacer llegar a don Piñera. Dígale que ahorre plata en tantas superintendencias y fiscalizaciones y haga una ley que otorgue recursos para que el ciudadano común pueda defenderse de estas arbitrariedades. Con esa plata -un 'voucher' dirían los técnicos- contrataríamos abogados para demandar a cuanto fresco quiera abusar de nosotros o faltarnos el respeto. Le aseguro que el Congreso Nacional enterito aprobará esta iniciativa, sea por convencimiento o por temor al electorado, y el Fisco ahorrará la mitad de lo que hoy gasta en la maraña burocrática de fiscalizadores que ni siquiera hacen bien la pega.

       "Podría señalar otros ejemplos pero no quiero aburrirlo. Lo importante es recuperar el principio de que el Estado tiene como misión fundamental proteger los derechos ciudadanos y reprimir a quien los vulnere en cualquiera forma, fuere del sector público o del privado. A mi me gustan las personas que lo hacen bien y ganan plata; lo mismo corre para el Estado. Para eso pagamos los servicios que recibimos. Y, gracias a Dios, Chile está sanito, como dice el señor de Gregorio del Banco Central.

       "Un último encargo, don Fernando. Si habla con don Piñera pídale que por favor explique -ojalá por cadena nacional- qué cosa son 'las primarias' y por qué tanto alboroto con este asunto. Al menos nosotros, en nuestra comuna, no sabemos qué significa, pero suponemos que si él lanzó esta idea con tanto revuelo debe ser algo super importante para el país".
      
       Le dije que las 'Primaries' o elecciones primarias funcionan en los Estados  Unidos de América desde la época del Presidente Teodoro Roosevelt y, más reciente, en países tan relevantes como Armenia, Ecuador y Costa Rica, pero que desconocía en detalle la incorporación de este sistema al régimen electoral chileno. Don Juan, riéndose, acotó: "Pero si acá, en Chile, ni el dólar funciona bien. Imagínese cómo será la cosa con esta invención de los gringos...". Me impresiona la pícara sabiduría de don Juan Céspedes y lo difícil que resulta emborracharle la perdiz.
         
       Me despedí prometiéndole transmitir su ferviente recado al Presidente, un ciudadano con autoridad y poder suficientes para solucionar estos simples problemas que agobian a don Juan y a la inmensa mayoría de los chilenos. Démosle ánimo para iniciar la tarea. Don Piñera lo necesita y Chile también.

              
                        Fernando Larrañaga L.








sábado, 27 de agosto de 2011

FORO REPUBLICANO: REORDENANDO LAS IDEAS


      Por ALFONSO RÍOS LARRAIN
      
         Hoy asistí al lanzamiento de Foro Republicano, referente de discusión política que busca influir en Chile  desde una concepción iusnaturalista del ser humano: "Un proyecto que centra su acción en  las virtudes personales, en las posibilidades que tienen las personas de alcanzar un creciente grado de humanidad y puedan acceder a los beneficios del desarrollo, sin importar su grupo social ni su condición económica, su grado de cultura formal o su participación en la democracia. Son las virtudes cardinales (justicia, prudencia, fortaleza y templanza) y otras de especial trascendencia social: laboriosidad, lealtad, responsabilidad, veracidad, etc.", dice la convocatoria.

        Una de las raíces fundacionales de Foro Republicano es el libro "Hacia un Nuevo Paradigma Sociopolítico" (2010) del ingeniero y empresario Sebastián Burr. Se trata de un ensayo de 600 páginas que indaga las causas del descontento social que vive Occidente y sugiere un nuevo orden sociopolítico con propuestas que incluyen un giro radical en la educación, transformaciones en el trato laboral, fortalecimiento de la familia e integración conceptual y operativa de todas las dimensiones humanas porque, dice el autor, "todos deseamos autosuficiencia en el plano intelectual, práctico, emocional y societario... ciertamente inspirado por Dios".

          Los medios de prensa chilenos, sin tener claro sus propósitos (yo sólo los sospechaba),  asemejaron este foro al Tea Party, actor relevante de la actual política estadounidense. Es cierto que hay algunas similitudes (súbita aparición, estructura descentralizada, liderazgo compartido, preeminencia del individuo sobre el Estado, solvencia fiscal), pero también hay diferencias, especialmente en la amplitud y prioridad de los temas que abordan: el Tea Party es un movimiento formado por una constelación de grupos locales unidos por su oposición a la agenda de Obama -temen que si el Presidente triunfa debilitará los principios fundamentales que sustentan la grandeza de los Estados Unidos de América-, mientras en su interior conviven posiciones divergentes en cuestiones morales como el aborto y el matrimonio gay. La propuesta de Foro Republicano es más pretenciosa: "De lo que se trata -dicen sus promotores- es de procurar un Chile humanizado, algo más de fondo que un país desarrollado. No un país para las estadísticas, para los gráficos o el ranking. Un país que sea paciente consigo mismo, pero que no acepte su mediocridad". Y en esa ruta, promueve la defensa de la familia como base de la organización social, anterior al Estado; rechaza el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo; propone nuevas formas de elegir a las autoridades y la necesidad de volver a hablar sin temor de los ideales, de los máximos posibles, de lo que puede y debe hacerse, explicando sus ventajas.

          Interesante iniciativa que deberá señalar sus metas de corto, mediano y largo plazo. Estimo también necesario que aclare posiciones doctrinarias en conceptos relevantes, algunos de los cuales referí en mi intervención. Transcribo a continuación la parte medular de mi discurso:

         "¿Estamos dispuestos a desenmascarar las consignas que los enemigos de la libertad han impuesto casi sin resistencia de parte nuestra? ¿Estamos dispuestos a analizar seriamente el lenguaje equívoco que usan y por qué lo hacen?
 
        "Un ejemplo son los llamados 'derechos humanos'. ¿Hay algún derecho que no sea humano? ¿Por qué casi nadie habla de derechos fundamentales? ¿No buscan sus promotores relativizar la vida, la libertad, la propiedad, la búsqueda de la felicidad, dejando estos valores al arbitrio del gobernante de turno? ¿No fue lo que hicieron con el derecho a la vida asesinando millones de personas en nombre de utopías totalitarias como el marxismo, el nacismo y otras formas de tiranía? ¿No fue lo que también hicieron con el derecho de propiedad, acotándolo primero a una 'función social', eliminándolo luego sobre los bienes de producción y, más tarde, haciéndolo desaparecer? ¿No es lo que hacen ahora al desproteger la vida del que está por nacer, promoviendo el aborto y desconociendo explícitamente que hay vida humana desde el momento de la concepción?
 
        "¿Y la llamada 'justicia social'? ¿No es acaso esta entelequia una burda reiteración del objetivo esencial de la justicia: dar a cada uno lo suyo? ¿No se pretende con ello abandonar la justicia al capricho de mayorías ocasionales u hordas vociferantes que presionan para infringir temor o inseguridad? ¿No es la justicia social una variante de la 'justicia popular' o su antecedente más inmediato?
 
        "Otro ejemplo es la 'igualdad'. No me refiero a la igualdad ante la ley, valor moral y jurídico que comparto plenamente. Tampoco me refiero a la igualdad de oportunidades, que entiendo como derivación de la anterior. Hablo de esa otra igualdad, esa muletilla convertida en llave maestra -mítica, salvadora y reivindicativa- que se promueve desde tribunas políticas, cátedras y púlpitos, y que busca asentarse como exigencia ética para gobernantes y gobernados. ¿En qué consiste esta igualdad? ¿Cómo se logra? ¿Con qué medios? ¿Nivelando hacia abajo? ¿Con el despojo? ¿Eliminando el lucro? ¿No son acaso nuestras diferencias, nuestras individualidades y peculiaridades, características propias del ser humano, de su naturaleza racional, única e indivisible? ¿Alguien puede demostrar filosóficamente que esa igualdad es moralmente exigible y deseable? ¿Estamos dispuestos a rebatir este concepto y decir que la igualdad (o su negación, la desigualdad) no es más que un dato estadístico que mide realidades sociológicas y que lo realmente importante es combatir la pobreza con más crecimiento y mejor educación?
 
        "Otro ejemplo es la estigmatización del 'individualismo'. ¿Qué motivos hay para reprobarlo? ¿Estamos dispuestos a convenir que el individualismo es el motor primario del desarrollo humano, que reconoce y respeta la singularidad de cada hombre y de cada mujer, y su derecho a ejercer su autonomía sin vulnerar la del vecino? ¿Estamos dispuestos a defender públicamente que el Creador dotó al hombre de inteligencia, que la inteligencia se expresa a través del razonamiento y que la razón es el medio de sobrevivencia de la especie humana y la expresión más sublime de individualismo? ¿Nos hemos dado cuenta, como dijo una gran pensadora, que para decir 'yo te quiero', 'yo pienso', 'yo elijo' es necesario, previamente, decir 'yo'? ¿Aceptamos que la felicidad es un estado de satisfacción personal deseable en cada ser humano? Entonces, ¿no es el individualismo un antecedente necesario e ineludible para alcanzar la felicidad y condición indispensable para una mejor convivencia social?
       
             "Hay otros tópicos que deben ser abordados seriamente para dar sustento doctrinario a políticas públicas que hagan de Chile una sociedad más libre. Foro Republicano puede constituirse en un buen escenario para debatir estas ideas, tarea que hemos abandonado desde tiempos inmemoriales, entregándonos de manera irreflexiva, sumisa e irresponsable a la inercia de lo 'políticamente correcto' que promueven los enemigos de la libertad".    ARL

miércoles, 10 de agosto de 2011

ESCUDEROS DESCUIDADOS

             Por Alfonso Ríos Larrain


          A la senadora Lily Pérez le pareció "pésimo" que los presidentes de la UDI y RN no asistieran ayer a la ceremonia en que el Presidente de la República firmó el "Acuerdo de Vida en Pareja", un proyecto de ley que reconoce las uniones civiles hétero y homosexuales inscritas ante el Registro Civil o en alguna notaría. Mucho peor le habrá parecido que sólo 9 de 22 ministros y 5 de 73 parlamentarios de su sector asistieran a tal ceremonia, y que las encuestas reflejen 57% de rechazo nacional a esta iniciativa. Ella cumplió a cabalidad el rol de "escudera del Presidente" que se autoimpuso, pero sus lanceros la dejaron muy sola.

         Mientras tanto, el senador Espina declaraba que la UDI asumió el control del gobierno, pero se contradijo de inmediato al pedir que la UDI evite exigencias al gobierno acerca de cómo tramitar los proyectos de ley: "¡Perdónenme -exclamó iracundo- este no es el gobierno de la UDI, sino de la Coalición! No pueden transformarse en una especie de inspectores de colegio...". ¿En qué quedamos, senador? Porque si la UDI asumió el control del gobierno, no sólo tiene la facultad sino la obligación de revisar los proyectos de ley y la forma en que se tramitan; y si el gobierno no es de la UDI sino de la Coalición, y aquélla forma parte de ésta, tiene todo el derecho de opinar e influir para que las iniciativas del Ejecutivo revistan la forma y fondo que estime necesarias. Con más temple y mesura, el Presidente Piñera declaró "libertad de acción", previendo que la inmensa mayoría de sus ministros y parlamentarios harían uso de tal libertad, con o sin su venia.

          Hay ciertas premisas que los "escuderos presidenciales" debieran entender. Votar por alguien no supone consentir en todas sus ideas, ni entraña un respaldo a todas sus promesas o programas. Se trata, simplemente, de una opción entre dos o más candidatos, uno de los cuales, a juicio del elector, es mejor (o menos malo) que los otros. Esta preferencia no otorga derechos al elegido para exigir apoyos incondicionales de sus electores, ni éstos quedan moralmente obligados a dárselos. Entonces, si con el proyecto de "Acuerdo de Vida en Pareja" se pretendía honrar una promesa de campaña, lo que debió hacer el Presidente fue remitirlo al Congreso discretamente, sin parafernalia, respetando la sensibilidad mayoritaria de quienes le apoyan pero rechazan esta iniciativa ¿Qué logró? Nada importante. Nada que le sirva para mejorar su imagen y subir en las encuestas: algunos aplausos de "escuderos" incondicionales y de quienes no votaron por él ni lo harán en el futuro. En la retina queda la parte de su discurso más divulgada por la prensa: "reconozco que existen otras formas de relaciones afectivas, incluidas aquellas entre personas del mismo sexo, y que son también relaciones que el Estado tiene la obligación de reconocer, proteger y respetar"; el reproche de la asamblea a un proyecto que no considera el matrimonio homosexual; y la ramplonería de arrumacos, besitos y caricias entre algunos asistentes.

          Y mientras el Presidente y su ministro del Interior confraternizaban con el "género alternativo", las ciudades más importantes del país eran ocupadas por representantes de un "movimiento ciudadano" liderado por dos comunistas y la complicidad política de útiles corifeos... o "inútiles", como advierte el senador Carlos Larrain.

          Señor Presidente, señores ministros: la democracia no da derecho a tomarse las calles; no da derecho a impedir que la gente circule libremente por la ciudad; no da derecho para impedir que los estudiantes asistan a clases si quieren hacerlo, que los comerciantes abran sus negocios, que los residentes de un barrio o de un edificio sean asaltados, que los vehículos sean quemados. Ustedes, señor Presidente, señor Ministro del Interior, juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes; por lo tanto, deben usar todos los medios constitucionales y legales para garantizar el orden público y reprimir el delito. Ejerzan sus facultades y háganlo pronto. No sé si será coincidencia, pero las pistolas han subido de precio.  ARL

lunes, 18 de julio de 2011

UNA SOLUCIÓN PRÁCTICA

 Por Alfonso Ríos Larrain
 
 
"No pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede suceder a personas
y países porque trae progresos".
(Albert Einstein)

          Recibí por Internet una carta, sin firmas, remitida por miembros en retiro de las Fuerzas Armadas y de Orden agrupados bajo el rótulo "Familia Militar Chilena". La circular está dirigida al "Supremo Gobierno y a la Alianza por Chile" y dice contar con la aprobación de 197 entidades que aglutinan al personal en retiro de las FF.AA. y de Orden. Desconozco el origen y representatividad de sus adherentes, pero hay algunos puntos que merecen atención.

Dice la carta:
"Desde que el señor Piñera asumió la Presidencia de la República, la situación judicial de los uniformados y ex uniformados se ha agudizado al extremo. El Ministro del Interior mantiene bajo su alero una comisión de derechos humanos integrada por los mismos abogados que dejó ahí la Concertación; personas de una animadversión absoluta hacia las Fuerzas Armadas y de Orden y, por supuesto, al Gobierno Militar que tuvo que asumir luego del colapso político, económico y social de 1973".

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para mantener ese staff de abogados en el Ministerio del Interior?

Dice la carta:
"Ninguna autoridad de gobierno ha concedido audiencias a los familiares o amigos del personal militar. Sin embargo, los dirigentes de agrupaciones de derechos humanos obtienen millonarias indemnizaciones del Estado (...) y han sido recibidas por el Presidente y por sus ministros del Interior, Justicia y Defensa". 

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para que el Gobierno no reciba al personal militar y sí lo haga con activistas de izquierda?

Dice la carta:
"El gobierno que suponíamos 'nuestra esperanza' se ha hecho parte en centenares de querellas en contra de personal militar, empezando por la que pretende transformar en asesinato la muerte de Frei Montalva (...) y ha dado su apoyo, además, a la nueva estulticia creada para fabricar 'asesinatos históricos' respecto de Allende y Neruda".

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para que el actual Gobierno aliente dudas respecto de esas muertes?

Dice la carta:
"El Ministerio de Justicia dispuso que los oficiales y suboficiales presos, cuando sean llevados (para ser atendidos) en los hospitales de sus instituciones, deben ir esposados y rodeados de gendarmes, con prohibición de conversar con amigos o conocidos. ¿Cómo creen ustedes que se sienten esas personas que concurren o trabajan en los hospitales militares, al ver a sus camaradas o familiares amordazados por agentes del Estado?"

Pregunto: ¿Hay alguna buena razón para tales acosos o escarmientos?

Dice la carta:
"Estamos absolutamente convencidos que la acción de las Fuerzas Armadas y de Orden fue absolutamente moral, legal y constitucional (...) porque actuaron sólo después que la Corte Suprema declarara el quiebre del estado de derecho producido por el gobierno de Allende, que la Cámara de Diputados lo declarara inconstitucional y que la derecha política, la Democracia Cristiana y, en general, toda la ciudadanía, implorara su intervención".

Pregunto: ¿Hay alguna autoridad del actual Gobierno que tenga dudas de lo anterior?

          Los adherentes se atribuyen el triunfo de Piñera: "Votamos por él (...) y nuestros votos son varios cientos de miles que superan con creces la diferencia que el Presidente obtuvo sobre su contendor", aseguran. He oído varias veces esta declaración como argumento incidental de análisis político, fuere para asignarse méritos en la victoria, fuere para reivindicar privilegios o reclamar promesas incumplidas. Ayer, por ejemplo, en el programa de TVN "Estado Nacional", el panelista Luis Felipe Merino (RN) dijo que Piñera había ganado porque "logró atraer al sector más liberal de la derecha...", dando al vocablo "liberal" la acepción política anglosajona: proclive a ciertos enunciados de izquierda. Estimo, sin embargo, que esos sectores conviven en la Alianza desde sus inicios, son los votos más duros e incondicionales del Presidente, base de su plataforma política y, como tal, no hubo necesidad alguna de convencerlos. Más complicado fue sumar votos populares, ajenos a disquisiciones entre conservadores y liberales, y cuya magnitud y volatilidad dirime las elecciones. Pero a la hora de interpretar resultados, algunos buscan traer agua a su molino...

          En su carta, los ex uniformados amenazan con anular el voto de candidatos a concejales si no hay inmediata respuesta a sus requerimientos, anunciando que sólo votarán por los alcaldes de derecha (Municipales 2012). "Nuestra intención en esta etapa inicial -dicen- es no favorecer excesivamente a la Concertación, pero de no recibir la respuesta exigida al Gobierno, contemplamos no votar por la derecha en la elecciones presidenciales y parlamentarias de 2013". No creo en la efectividad de estas órdenes corporativas, pero entiendo el malestar que en este caso las genera.

          ¿Qué piden? "La libertad inmediata de todos los militares presos políticos y el término abosoluto, total y definitivo del acoso judicial a los uniformados". Hay sobradas razones jurídicas (amnistía y prescripción), morales (obediencia debida) y de equidad (cerca de 8.000 extremistas y asesinos de izquierda indultados, mientras cientos de militares permanecen en las cárceles) que debieron poner término a esta situación hace muchos años, pero la izquierda se las arregló para lucrar políticamente con la desgracia que ella misma produjo.

          No tenemos nada que perder. Si  las encuestas eran pésimas antes del partido de la "roja" contra Venezuela, hoy son mucho peores. Hagamos de esta crisis una oportunidad. Einstein advierte que para cambiar las cosas no podemos seguir haciendo lo mismo. Para demostrarlo, para dar una señal categórica de que no tememos a las bravatas de la izquierda y que gobernaremos con moldes distintos a los suyos, apliquemos la ley y accedamos a esta solicitud otorgando el indulto a los ex uniformados que puedan recibirlo.

          Si Aylwin indultó terroristas a pesar de los "boinazos" y con Pinochet ejerciendo la Comandancia en Jefe del Ejército, ¿qué duda Piñera? Él aprobó con su voto la reforma constitucional que faculta al Presidente de la República para indultar a procesados por actos terroristas (1991). Entonces, seamos prácticos: apliquemos la misma vara a los militares y terminemos este asunto de una vez por todas.  ARL 




 

jueves, 14 de julio de 2011

MI PROTESTA

   Por Alfonso Ríos Larrain



Protesto porque no puedo transitar por la vía pública cuando hay manifestaciones.

Protesto por los comerciantes que no pueden abrir sus locales cuando hay manifestaciones.

Protesto por la destrucción de bienes públicos y privados cuando hay manifestaciones.

Protesto por los estudiantes que desean asistir a clases y pueden perder el año por estas manifestaciones.

Protesto contra profesores, apoderados y alumnos de algunos colegios privados de lujo que participan y se divierten en estas manifestaciones.

Protesto por señalar al lucro como causa fundamental de la deplorable educación chilena y cuya supresión exigen estas manifestaciones.  

Protesto por la hipocresía de los rectores de las universidades CRUCH, tan caras como las privadas, que alientan estas manifestaciones.

Protesto por el doble estándar de algunos rectores de universidades privadas que consienten estas manifestaciones.

Protesto porque los comunistas, con 5% de apoyo electoral, dirigen estas manifestaciones.

Protesto contra quienes piden nacionalizar la gran minería en estas manifestaciones.

Protesto contra los activistas del matrimonio gay que participan en estas manifestaciones.

Protesto contra los agitadores medioambientalistas que asisten y financian estas manifestaciones.

Protesto contra quienes proponen reformas tributarias (subir los impuestos) porque les parece insuficiente el despilfarro de los recursos asignados a la educación pública y el suplemento de 4,000 millones de dólares obtenidos por las manifestaciones.

Protesto por la ingenuidad del ministro Hinzpeter que reprueba el gas lacrimógeno y luego aumenta la dosis en estas manifestaciones.

Protesto porque los carabineros tienen orden de ser cautelosos y no muy represivos en estas manifestaciones.

Protesto contra los 25, 30, 50 o 100 mil "piqueteros" que se toman las calles, gorjean consignas y destruyen, arrinconando a 17 millones de chilenos que no asisten a estas manifestaciones.

Protesto porque el Presidente parece ignorar que su debilitamiento y derrota es el verdadero objetivo de estas manifestaciones.

Protesto, en definitiva, porque valoro mi libertad, mi derecho a circular por las calles sin catervas que me impidan hacerlo, cualquiera sea el motivo de las manifestaciones.  ARL

martes, 12 de julio de 2011

HIDROAYSÉN: MILLONARIA OPOSICIÓN


Nota del Editor:
"El Mercurio" de hoy (Cuerpo B, pag. 11) se refiere al artículo "U.S. Greens vs. Chile´s Poor" de la editora y columnista Mary O´Grady, publicado ayer en "The Wall Street Journal" (*). Por tener directa relación con dos artículos publicados en este blog  -"HidroAysén I y II",  10 de Julio 2011-  reproducimos la versión en español del mencionado análisis.
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"Los Ambientalistas de USA vs. los pobres de Chile"  
Por Mary O´Grady


El presidente chileno Sebastián Piñera afirma que la política económica de su gobierno generará altos niveles de crecimiento y convertirá a Chile en una nación desarrollada dentro de una década. Es una gran noticia, en especial para los millones de chilenos que todavía viven bajo la línea de pobreza. Pero puede que esto no suceda si los medioambientalistas bloquean el desarrollo energético chileno y logran sus propósitos.

La última cruzada medioambientalista en Chile está relacionada con la propuesta de una planta hidroeléctrica en la Patagonia, al sur del país. En mayo, el organismo regulador chileno encargado de aprobar tales proyectos dio el visto bueno para la construcción de cinco represas productoras de energía. De inmediato, grupos medioambientalistas organizaron marchas de protesta en Santiago y amenazaron con demandas que podrían paralizar el proyecto. La aprobación del gobierno de Piñera en las encuestas de opinión también ha recibido el impacto de la propaganda verde que muestra al gobierno como una amenaza para la hermosa naturaleza.

Chile es un país pequeño, pero esta polémica le ha dado un protagonismo desmedurado, transformándolo en el microcosmos de una batalla mundial mucho más amplia: la que enfrenta a cómodas élites satisfechas con el desarrollo econonómico existente y quienes se esfuerzan por crecer y reducir la pobreza. Provistos de abultadas billeteras, tales grupos internacionales de presión medioambientalista han arrinconado a los combatientes de la pobreza, colocándolos a la defensiva. La izquierda chilena se ha sumado a la refriega, al ver el tema energético como una oportunidad para debilitar a un gobierno de centro-derecha. 

En una visita del mes pasado a las oficinas de "The Wall Street Journal" en Nueva York, el ministro chileno de Minería y Energía, Laurence Golborne, parecía realmente perplejo por los altos niveles de rechazo al proyecto. Chile importa el 70% de su energía y las fuentes son caras y poco confiables. Si pretende crecer lo suficientemente rápido para reducir la pobreza, necesita fuentes de energía diversificada y a precios competitivos. Golborne señaló que las centrales nucleares están fuera de discusión debido a la actividad sísmica, pero que el agua es abundante en el sur del país y es, además, una fuente de energía limpia, renovable y no contaminante.

Según datos entregados por el centro de estudios chilenos "Libertad y Desarrollo" (LyD), el proyecto hidroeléctrico llamado HidroAysén producirá el 30% de la energía que consume Chile actualmente. "Es grande, pero también es muy eficiente", me dijo Susana Jiménez, economista de LyD, en una entrevista telefónica desde Santiago. Las represas en la Patagonia inundarán 5.190 hectáreas y producirán 18.400 gigavatios por hora. Se trata de una buena relación tierra-energía en comparación, por ejemplo, con Belo Monte, el nuevo proyecto hidroeléctrico brasileño que cubrirá 51.600 hectáreas y producirá 28.000 gigavatios por hora. El área afectada por las represas tiene una población local de trece familias y no hay grandes comunidades que vayan a ser erradicadas. El consorcio HidroAysén creará una zona de conservación de 11.500 hectáreas y reforestará 4.500 hectáreas con especies nativas.

HidroAysén puede tener los datos y la razón de su lado, pero no ha tomado en serio a los ecoextremistas que en los últimos cuatro años han convertido la derrota de este proyecto en su gran prioridad. Uno de esos grupos es "International Rivers Network" (IRN), una ONG con sede en Berkeley, California, cuyo objetivo es impedir la construcción de represas para generar hidroenergía en cualquier país del mundo. En 2007, el abogado de IRN declaró al periódico chileno "La Nación" que recurriría a las grandes fundaciones en busca de financiamiento para oponerse a HidroAysén. Su táctica es muy conocida: demonizar a los partidarios de la represa. "La economía chilena depende mucho de su imagen en el exterior y asociaremos HidroAysén como ejemplo de una política energética primitiva y con la degradación de la Patagonia, un símbolo de naturaleza muy conocido en el mundo", señaló.

En efecto, los chilenos han recibido una propaganda anti-represas que muestra torres de transmisión superpuestas a las fotografías de parques nacionales en la Patagonia, a pesar de que la planta hidroeléctrica se proyecta 300 kilómetros al norte de tales parques.

Peter Hartman, un militante verde residente en Chile, reveló en enero que el esfuerzo para detener HidroAysén ha recibido "ayuda y financiamiento" de IRN, Greenpeace de España, Natural Resources Defense Council (NRDC) de los Estados Unidos y de la Fundación Tides, entre otras instituciones. En 2008, Robert Kennedy Jr, abogado de NRDC, se reunió con la entonces presidenta Michelle Bachelet para hacer lobby en contra de HidroAysén y hace pocos días escribió una carta a Piñera con el mismo propósito.

Informes de prensa indican que los ecoextremistas también reciben dinero de élites adineradas dueñas de grandes extensiones de tierra en la Patagonia que usan como reservas privadas de pesca y caza. Con mucho dinero a su disposición y habilidades bien afinadas en la lucha contra el desarrollo, las ONG resultan formidables.

Hay dudas si Piñera estará a la altura del desafío. Bajo la presión ambientalista, ya canceló la construcción de una planta a carbón que había superado los obstáculos regulatorios. Pero si HidroAysén es derrotada, las élites verdes mantendrán las despobladas extensiones vírgenes de la Patagonia como refugio personal.  Que millones de chilenos pierdan la oportunidad de escapar de la pobreza, sin duda, no les quita el sueño.


domingo, 10 de julio de 2011

HIDROAYSÉN (II)


      Por Alfonso Ríos Larrain

          El ideal sería que el ser humano pudiera subsistir y desarrollarse sin intervenir la naturaleza o modificar su entorno. Pero no es así. Este "valle de lágrimas" ofrece recursos naturales que sirven al hombre para comer, movilizarse, cobijarse, vestir y abrigarse. Para prevenir que el uso y goce de esos recursos dañe innecesariamente la vida, salud o bienestar de otras personas, la Constitución Política de Chile garantiza el "derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación" (Art. 19, No. 8). ¿Cumple HidroAysén este mandato constitucional? Veamos.
 

- Se dice que HidroAysén no es necesario porque basta con ser eficientes en el uso y consumo de la energía para equilibrar la demanda.
Falso. Chile debe duplicar su capacidad energética instalada durante la próxima década para alcanzar una tasa de crecimiento promedio de 6% anual. Si aspiramos a lograr dicha meta y convertirnos en un país desarrollado, necesitamos fuentes de generación estables, como la hidroelectricidad.


- Se dice que HidroAysén puede ser reemplazado por desarrollos eólicos, solares u otros proyectos no convencionales (ERNC), lo que sería suficiente para satisfacer la demanda energética de Chile.
Falso. La utilización de recursos de disponibilidad intermitente (como el viento, el sol o las mareas) requiere de fuentes de respaldo que garanticen el suministro. Noruega cuenta con un 99% de generación hidroeléctrica en su matriz y más de 620 centrales hidroeléctricas de generación sobre 1 MW de capacidad; y aunque no está desarrollando proyectos de gran escala, el tener ese potencial hidroeléctrico le permite introducir tecnologías renovables no convencionales e incrementar su eficiencia energética. Lo mismo ocurre en Canadá y otros países líderes del desarrollo sustentable.


- Se dice que países desarrollados con similitud ambiental a la nuestra no harían un proyecto como HidroAysén.
Falso. La generación hidroeléctrica alcanza casi los dos tercios de la energía renovable que produce el planeta. Se están desarrollando 400 proyectos hidroeléctricos en 55 países. En 2007 fue inaugurada la central Kárahnjúkar en Islandia y hoy se contruye La Romaine, en Canadá, que producirá la mitad de la energía de HidroAysén con una superficie inundada cinco veces mayor.

- Se dice que HidroAysén destruirá la Patagonia y que no es un proyecto sustentable.
Falso. La superficie total de embalse equivale al 0.05% de la superficie total de la Región de Aysén y representa un 1.5% de los espejos de agua naturales que posee la región. Esto, sin considerar que la Patagonia es un territorio que incluye otras regiones, como Magallanes, Los Lagos, Los Ríos y la zona sur de Argentina. De hecho, en la provincia de Santa Cruz, Argentina, el gobierno de ese país licitó la construcción del proyecto hidroeléctrico "Cóndor Cliff-La Barrancosa", cuya potencia será de 1.740 MW, con una generación media anual de 5.100 GWh/año y una superficie de embalse de 43.785 hectáreas: más de 7 veces la superficie total embalsada por HidroAysén. Tampoco afecta el caudal de los ríos Baker y Pascua, ya que toda el agua que ingresa a los embalses vuelve íntegramente a sus cauces en un ciclo de 24 horas.

- Se dice que HidroAysén afecta gravemente el medio ambiente.
Falso. La energía que genera es limpia y renovable, y evita la construcción de 7 centrales termoeléctricas y sus consiguientes emisiones: 16 millones de toneladas de CO2 al año, equivalente a las emisiones de todos los vehículos que circulan anualmente en Chile. La Comisión Nacional de Energía (CNE) ha estimado que de no construirse Hidroaysén, el 58% de la matriz energética de Chile estará compuesta por fuentes de generación contaminantes el año 2020. Además, HidroAysén cumple con los estándares de calidad mundial en materia de ingeniería y exigencias medioambientales.

- Se dice que HidroAysén es incompatible con el valor ecológico y el potencial turístico de la Región de Aysén.
Falso. La mayoría de los países desarrollan sus recursos hidroeléctricos en perfecta armonía con el turismo. HidroAysén genera externalidades positivas para el desarrollo del turismo: construcción de infraestructura vial de 187 kilómetros de Carretera Austral, abriendo rutas en zonas de interés turístico, y la construcción de obras portuarias al sur de la región. Asimismo, ofrece medidas de mitigación, reparación y compensación que permitirán incentivar el turismo de intereses especiales. Un ejemplo de esto es la creación de un Área de Conservación de más 11 mil hectáreas donde se desarrollarán actividades de interés científico y de preservación.


- Se dice que el tendido eléctrico de HidroAysén es inédito en el mundo, destruirá el paisaje y afectará la salud de las personas.
Falso. Cualquiera sea la fuente energética que se utilice siempre será necesaria la construcción y operación de líneas de transmisión. Una línea similar a la que proyecta HidroAysén es la que une Québec (Canadá) con New England (EE.UU.): abarca más de 1.200 kilómetros y permite exportar energía canadiense a los Estados Unidos. Hoy existen líneas de transmisión, con las mismas características tecnológicas que propone HidroAysén, en Canadá, Estados Unidos, Brasil, China e India. En cuanto al supuesto daño a la salud de las personas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que no hay conclusiones científicas  que demuestren efectos nocivos para la salud humana o de otros seres vivos originados por estas líneas de transmisión. 

- Se dice que la energía de HidroAysén abastecerá sólo a las grandes mineras del norte de Chile.
Falso. Toda la energía producida por HidroAysén se inyectará al Sistema Interconectado Central (SIC), que se extiende entre Tal-Tal y Chiloé, y que abastece al 90% de los chilenos. El 60% de la producción de energía de HidroAysén será destinada a hogares, pequeñas empresas, comercio e iluminación pública, y el 40% restante abastecerá a la gran industria, entre ellas la minería.

- Se dice que HidroAysén provocará problemas sociales en la región.
Falso. La empresa tiene diseños que aseguran la mitigación de cualquier efecto social en la zona. Desde 2006, realiza estudios en armonía con las comunidades de la región, generando empleo y oportunidades. Durante los 12 años que tomaría su construcción, el empleo promedio mensual será de 2.300 personas y cerca de 5 mil en el periodo de mayor actividad. Además, entrega beneficios culturales, económicos y sociales a cientos de familias: becas para estudios superiores, capacitación, financiamiento para proyectos de emprendimiento y asesorías para acceder a subsidios habitacionales. Por último, HidroAysén entregará energía más barata a la región a través de proyectos de energías renovables que importan una millonaria inversión inicial.
         

          Todo indica que la zarabanda de la "Patagonia sin Represas" es otra consigna medioambientalista -y, por tanto, ideológica- que seduce a ciertos políticos y atemoriza a otros. Mientras tanto, Chile continúa formando parte del Tercer Mundo y los chilenos seguimos consumiendo la electricidad más cara del planeta.   ARL























HIDROAYSÉN (I)


      Por Alfonso Ríos Larrain


          Así como algunos siguen los horóscopos para predecir el futuro, pocos dudan que el planeta se está deteriorando. Pero, ¿hay alguna ley física que sostenga tal hipótesis?

          Desde las escuelas primarias hasta los titulares de cualquier medio de comunicación, la letanía medioambientalista repite la misma idea: "el planeta se deteriora, nos quedamos sin recursos, el aire y el agua son cada vez más escasos y sucios, las especies animales se extinguen, los arrecifes de coral mueren, el clima se calienta, etc., etc". Muchos creen que lo anterior es cierto, pero la verdad es que las fuentes de energía no escasean. Al contrario, la ciencia y la tecnología han mejorado los sistemas de producción que garantizan el suministro de alimentos a miles de millones de personas;  la esperanza de vida al nacer ha pasado de 35 a 75 años en menos de un siglo; y, según la ONU, en los últimos 50 años hemos reducido los niveles de pobreza más que en los seis siglos anteriores.

          La mentira oficial -la que impone la creencia de que instituciones tipo Greenpeace representan a la ciencia ecológica- ha hecho que la gente identifique una actividad científica (la ecología) con una militancia ideológica (el medioambientalismo), y se confundan los aspectos ecológicos legítimos de las ciencias biológicas y físicas (condiciones ambientales del planeta y los efectos de la actividad humana sobre él) con predicciones apocalípticas carentes de rigor científico. Esto explica que muchos profesores de biología intenten convencer a sus alumnos de que la ecología nada tiene que ver con voluntarios de Greenpeace impidiendo el atraque de un barco lleno de maíz transgénico en el puerto de un país africano asolado por el hambre. Quizás por esto mismo hay tan pocos ecólogos-científicos afiliados a grupos medioambientalistas. Pero, además, al añadir elevadas dosis de pasión ideológica coincidente con lo "políticamente correcto", el medioambientalismo ha devenido en uno de los slogan pseudocientíficos más penetrantes de la historia.

          En la propaganda medioambientalista, en todas sus demandas de armonía con la naturaleza, no hay ninguna referencia a  las necesidades del ser humano ni a sus requerimientos de supervivencia. El hombre es tratado como un ser vivo similar a las plantas o animales. Pero los seres humanos no pueden sobrevivir en el estado natural que los medioambientalistas desean: tienen que descubrir y producir, lo que implica alterar su entorno y adaptarlo a sus necesidades. Su bienestar es resultado de ese descubrimiento y de esa producción. La tribu más primitiva necesita de la mayor fuente de contaminación para sobrevivir: el fuego. No es meramente simbólico que el fuego fuese propiedad de los dioses, el objeto más valioso que Prometeo entregó a los hombres, pero los medioambientalistas quieren apagarlo.

          El fin de la hegemonía soviética y de los "socialismos reales" dio paso al medioambientalismo, transformándolo en  la nueva cruzada mundial de la izquierda. Y así como el desarrollo y la paz no eran los verdaderos propósitos de sus fracasadas utopías, tampoco lo son ahora la naturaleza, los recursos sustentables ni el aire limpio. Sus consignas procuran restringir la propiedad privada y ahogar cualquier asomo de emprendimiento y de mayor libertad económica.  Antes dijeron: "el capitalismo conduce a la explotación, al hambre y a la guerra"; hoy proclaman: "el capitalismo (o el neoliberalismo) contamina, destruye la naturaleza, calienta el clima y deteriora el paisaje".

          La contaminación, el deterioro del paisaje, los ríos sucios, son pésimas noticias que deben enfrentarse con soluciones científicas, no ideológicas. El uso irreflexivo de los recursos naturales es un riesgo para la vida humana, pero no aprovecharlos con racionalidad es, simplemente, un suicidio.

          Bajo estas premisas, ¿qué pasa con HidroAysén?  Indaguémoslo en el próximo blog.  ARL

viernes, 8 de julio de 2011

EL RETORNO DE LOS BRUJOS


Nota del Editor:
Este artículo fue publicado originalmente en el Diario Financiero (Chile), el 20 de mayo de 2011.

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EL RETORNO DE LOS BRUJOS
Por Axel Kaiser (*)


Occidente, estimado lector, está implosionando.
Décadas de corporativismo y de programas de bienestar
-esa fatal combinación de servir a las élites económicas
mientras se tranquilizan a las masas con asistencialismo-
lo han arruinado.


          Hoy, la deuda pública real de EEUU es superior al 100% de su PIB, y el valor presente de sus obligaciones sociales –esas que prometen los políticos para ganar elecciones– asciende a siete veces el valor de su referido producto interno bruto. Esto hace que Europa -todos sus países, empezando por Alemania- tengan un nivel de endeudamiento que sobrepasa con creces el límite permitido por el Tratado de Maastricht y que varios se encuentren al borde de la quiebra. El valor presente de las obligaciones sociales de la Unión Europea (UE) asciende a más de cuatro veces el PIB comunitario.
         
           En ambos lados del Atlántico, los bancos centrales imprimen dinero sin freno, lo que es una expropiación que me afecta a mí, a usted y, especialmente, a los más pobres de este planeta. Siguen creyendo que con un fraude monetario a gran escala lograrán salvar la situación.

          Algunos advertimos desde el principio que había que dejar que el capitalismo funcionase, que los bancos quebraran y que la recesión purgara el sistema de los excesos crediticios. Lo contrario, sostuvimos, empeoraría las cosas. Hoy, tras tres años de keynesianismo, tenemos a Estados Unidos sumido en un patético debate en torno a subir o no –por enésima vez– el límite del endeudamiento para evitar la clausura del Gobierno Federal. Y Europa lucha desesperadamente para no deshacerse como unión monetaria. Resulta –¡oh sorpresa!– que los rescates a Grecia fueron un completo fracaso. Ahora todo está peor: Grecia, pensando en dejar el euro, los portugueses estirando la mano y la inflación desatada.

          Salvo que se produzca un milagro productivo sin precedentes en la historia humana, la cisis de Occidente es inevitable. Una crisis que forzará a millones de personas a reducir dramáticamente su nivel de vida y que generará caos social y derramamiento de sangre.

          En la desesperación, hasta los pueblos más civilizados creen en brujos. Y si algo enseña la historia es que éstos retornan, precisamente, en tiempos de caos, prometiendo restaurar de un plumazo el orden y la prosperidad desvanecidos. Basta con haber leído a James Madison y a Thomas Jefferson para entenderlo. El primero, nos advirtió de que no hay peor enemigo para la democracia y la libertad que los grupos de interés. El segundo, nos explicó que cuando los políticos caen en el juego de intercambiar prestaciones del Estado por votos, la corrupción del sistema se vuelve inevitable. De ahí que la integridad y responsabilidad de los líderes políticos sea tan importante. Sin ella, la democracia está destinada a destruirse a sí misma.

(*) AXEL KAISER es abogado, investigador del Instituto Democracia y Mercado (Chile), columnista habitual del Diario Financiero (Chile) y de http://www.elcato.org/

 

HOMENAJES

      Por Alfonso Ríos Larrain


          En cuestiones de homenajes hay que ser muy riguroso, especialmente cuando se hacen revestidos de una autoridad que representa a toda la ciudadanía. Se trata de una muestra pública de respeto, admiración o estima; una ofrenda inmaterial de gratitud o reconocimiento que premia la obra o trayectoria de personas o instituciones. Cada cual evaluará si el agasajado tiene suficientes méritos para recibir los honores, pero el propósito se desvirtúa al escoger arbitrariamente a uno entre dos o más postulantes que reúnen objetivamente la misma calidad o merecimiento que motiva el homenaje.

         Enterado por la prensa que los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados invitarían a ex parlamentarios chilenos a las celebraciones del bicentenario del Congreso Nacional, intenté averiguar si mi padre (Héctor Ríos Igualt, ex diputado conservador) figuraba en la lista de invitados. Su avanzada edad (92 años) y sus dificultades para caminar le impedirían asistir a la ceremonia, pero le agradaría comprobar que se acordaron de él. No tuve respuesta. En esos días, la televisión mostró imágenes del presidente de la Cámara de Diputados -mi correligionario Patricio Melero (UDI)- en la casa del ex diputado socialista Alfredo Hernández Barrientos, donde acudió especialmente para invitarlo a dicha celebración. Hernández, de 99 años, aceptó "cantando el himno del Partido Socialista con el puño izquierdo levantado (...) y una lucidez envidiable" (*).

         Como se trataba de una convocatoria para rendir homenaje a ex parlamentarios vivos, ¿qué razones objetivas pudo tener el presidente de la Cámara de Diputados para invitar a Alfredo Hernández y no a Héctor Ríos? Se me ocurre una sola y ¡muy importante!: Hernández es 7 años mayor. En lo demás, no veo motivos que justifiquen la discriminación. Ambos son nonagenarios -con seguridad los ex parlamentarios chilenos vivos más ancianos- y ejercieron sus cargos en los mismos períodos: 1953-1957 y 1957-1961.

          Hay otra posibilidad: un error de secretaría como la transcripción de su discurso omitiendo a Salvador Allende. Si  así fuere, mi protesta sirve para demostrar a los socialistas que Patricio Melero también se equivoca con los suyos y ofrecerles un reconciliador empate: un lapsus para cada lado. Ya se disculpó con la familia Allende. A mi padre ya se le olvidó.  ARL


(*) Ver noticia en:
http://www.vientopatagon.com/2011/07/rendiran-homenaje-a-ex-diputado-obrero-hernandezdel-andamio-al-parlamento/

martes, 5 de julio de 2011

COLETAZOS "LA OTRA PROTESTA"


Nota del Editor:
A continuación, el comentario de Fernando Larrañaga referido al blog anterior "La Otra Protesta"
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        He leído los email y artículos de este blog relacionados con las protestas -también llamadas manifestaciones- y como me preocupa que el número de participantes sea superior al Festival de la Canción de Viña del Mar, decido entrar en el debate.
        
        A primera vista, da la impresión que los "artistas" que actúan en las llamadas manifestaciones son más populares que los del festival viñamarino. Es curioso, sí, que estas expresiones de jolgorio popular no sean comercializadas y transmitidas por televisón a otros países. Serían millones de personas que las disfrutarían en sus hogareñas pantallas. Pero no me parece tan mal que así sea. Esto indica que las redes sociales aún no logran superar el rating de nuestro mayor ícono popular: el Festival de Viña.
        
       No resto importancia al significado de las manifestaciones. Su origen es digno de analizar y puede tener dos posibles explicaciones. La primera, de carácter sociológica: falta pan y circo. La otra, responde a la idiosincrasia de nuestro pueblo y a circunstancias políticas tan antiguas como no resueltas. Veamos.

       Nuestro país es de índole más bien fome. Aparte de la Teletón y el Festival de Viña, no hay espacios de entretención gratuita para ver a los artistas. Fiestas Patrias, otro evento popular de importancia, exige gastar plata en fondas, empanadas, choripanes, asados, mote con huesillo, vino y estacionamiento. Como el circo no es gratis, las protestas callejeras (perdón, manifestaciones) se han transformado en nueva alternativa. Pero, además, hay problemas muy molestos para la gran mayoría de los chilenos que ningún gobierno ha enfrentado con la seriedad que merecen.  En efecto, nosotros, la gente, el pueblo, la masa o como quieran llamarnos, no nos seducen explicaciones como que el PIB creció 7%, que la tasa de desempleo bajó 30% en el último año, que los chinos están encantados con nuestro cobre (por ahora, mientras ellos no lo produzcan o inventen un sustituto... ¿Se acuerdan del salitre?), o por algunas cifras macroeconómicas insensibles para nuestros bolsillos. Lo que nos molesta es comprobar que poco y nada se hace para resolver problemas simples de nuestra vida diaria: ni la derecha, ni la izquierda, ni el centro, ni el perímetro. Las contrariedades son muchas e intentaré reseñarlas en la experiencia cotidiana que me relató un chileno común y corriente, un ciudadano término medio de nuestro país: don Juan Céspedes.

          Santiago de Chile, 06:30 AM, 2° de temperatura. Don Juan Céspedes, empleado de clase media, está en un paradero de buses. Cubre su cuerpo con una parka y tres sweters para no morir de frío. Acumula rabia mientras espera que llegue el Transantiago. Ayer entraron 4 cabros chicos armados hasta los dientes a la casa de su hermano en La Florida. Golpearon a su familia, los amordazaron y les robaron todo. Los carabineros nunca aparecieron. Ya en la comisaría, el teniente les informó que, por orden del Fiscal, los asaltantes quedaron libres por falta de méritos."Claro -deduce don Juan, no tenía ningún mérito lo que hicieron...", y sigue recordando mientras espera el Transantiago.

          "Mi compadre Lucho quedó sin pega en el packing de fruta donde trabajaba; el patrón cerró por culpa del dólar y de la Inspección del Trabajo. Ya cesante, juntó su indemnización y los ahorros de toda su vida para abrir un pequeño bar y lleva más de 8 meses tratando de que la Municipalidad apruebe las patentes que le permitan instalar su negocio; que el Sesma le apruebe el ventilador y el baño del local; que las Corema, las Corama y los conch... den el visto bueno del 'impacto ambiental'. Y, así, suma y siguen los trámites burocráticos de mi pobre compadre que sólo quiere trabajar para sobrevivir". Se acuerda, entonces, del ministro Fontaine que anunció un programa para las PYMES, pero ¿cúal era?, ¿cómo funciona?, ¿le servirá a su compadre Lucho?, ¿dónde debe que ir? ¡Sepa Dios!
         
          Transcurre media hora y el Transantiago aún no llega. Los pensamientos de don Juan están ahora con su mujer. Ayer estuvo tres horas en el consultorio con su hija de 2 años para que le revisaran una fiebre alta. Después de haber pagado religiosamente su plan de Isapre, con un incremento anual de UF más 10%, volvieron a su casa sin ser atendidas porque el personal del consultorio estaba en la calle "funando" al Ministro de Salud por más reajuste de sus remuneraciones. Recuerda  la supertienda que ofrecía "puntos", donde compró lo que necesitaba pagando tres veces el valor de las mercaderías debido a los intereses y gastos de mantención de la tarjeta que inventaron para robarle. Y la empresa telefónica que le carga en la cuenta un servicio que nunca contrató y que a pesar de sus reclamos de todos los meses y desde hace un año, le siguen cobrando; y para no quedarse sin teléfono debe pagar esa "renegociación" que le hicieron sin su firma; o pedir (¡y rogar!) que por favor le retiren el teléfono porque el próximo mes lo pasan al DICOM. Cuando le cortan la luz por reparaciones, la cuenta le sale más cara que nunca. "¿A quién reclamo?, ¿contrato un abogado?", medita don Juan. Son las 7:15 de la mañana. Aparece el Transantiago y sube al bus. 
        
        18:30 hrs. Don Juan Céspedes ha terminado su jornada laboral y aguarda el bus que lo llevará a su casa. Hay 58 personas en el paradero esperando el Transantiago. El bus se detiene, viene repleto de pasajeros y todos pelean por subir... Don Juan se quedó abajo. Tiempo para seguir acumulando rabia: "¡Que tonto soy!", se lamenta. "En vez de  viajar en el  Transantiago debería usar mi autito y contaminar igual como hacen los demás". Pero el miedo lo detiene. Hace un mes fue con su familia de paseo y los carabineros le sacaron un parte por tener la revisión técnica vencida. Les explicó que el rechazo fue por no tener los triángulos, pero igual le cursaron la multa. Indignado, dijo a los carabineros: "¡Linda forma de hacer su pega! Los chilenos les pagamos para que detengan delincuentes y ustedes molestan a ciudadanos honestos". El paco se picó y puso una nota en el parte. El Juez de Policía Local lo suspendió tres meses sin licencia por desacato a la autoridad. Su vecino tiene un taxi que circula sin TAG por autopistas y siempre le dan patente... "¿Cómo lo hace? ¡Qué rabia! Algo hacemos mal los que nos portamos bien", reflexiona, mientras transcurren otros largos 20 minutos sin que aparezca el próximo bus. En este rato, ha visto 12 buses casi vacíos circulando en sentido contrario. Él no es ingeniero de transportes, pero el sentido común le indica que tampoco deben serlo quienes programan los recorridos, secuencias y horarios del intocable Transantiago.

        Don Juan llega a su casa. Sus dos hijos estudiantes le cuentan que tendrán clases durante enero para recuperar el mes y medio perdido en "tomas", huelgas y movilizaciones. Les pregunta por qué creen que en el verano van a tener clases si no las tienen ahora. "Pero papá, tu sabes que en el verano los dirigentes estudiantiles, los profesores y los políticos están de vacaciones y, por lo tanto, suspenden las huelgas".

        La historia que les cuento es verídica. Don Juan Céspedes, protagonista de este relato, me contó que había votado por Piñera y que, a su juicio, el principal problema del Presidente no es la falta de un buen asesor en comunicaciones, sino convencerse a sí mismo que debe solucionar la decena de "detalles fundamentales" que agobian e indignan a don Juan, algunos de los cuales rememora, gélido, esperando el Transantiago. "Como están las cosas -me dijo, Piñera dejará las arcas fiscales repletas de dinero para que los populacheros inútiles de la Concertación vuelvan a gobernar otros 20 años, con la misma mediocridad, fiestecitas alegres y una que otra protesta organizada por los mismos parásitos que les dan mayoría. Circo, miles de votos; ellos felices, nosotros jodidos".

         Señores gobernantes: déjense de regalitos sectoriales y preocúpense del respeto que demanda la inmensa mayoría de ciudadanos honestos, como don Juan Céspedes.  Ayuden a quienes merecen una vida acorde con el éxito que ustedes publican y muy pocos ven. Si el país tiene buenos números es porque hay millones de chilenos haciendo las cosas bien y ganan con su trabajo el derecho a vivir mejor. El rol subsidiario del Estado debe concentrarse en quienes están verdaderamente impedidos. No pierdan el respeto de ciudadanos honestos, hayan o no votado por Piñera. Eliminen la ayuda y permisividad estatal a los que no están impedidos, fueren personas o instituciones.  Demuestren con fuerza que lo único importante es el ciudadano común y los más necesitados. Pongan fin a la burocracia asfixiante que mata la creatividad, empobrece el espíritu y anula al ser humano. Cambiemos entre todos este Chile lleno de seremis, senames, conamas, coremas, coredes, tsunamis, etc., por una sigla convocante: SERECA. "Seremos Realmente Capaces" de sobrevivir como simples ciudadanos, sin mendigar, laboriosos y respetados por nuestros semejantes y por quienes nos gobiernan.
        
         Solucionado lo anterior no habrá más fiestecitas como las que estamos viendo, ni serán necesarias manifestaciones de desagravio.  Sólo queremos dignidad y respeto de quienes elegimos para que nos gobiernen. Y si no hay mayorías parlamentarias, tampoco es importante: puede hacerse sin leyes especiales. Basta con tener la convicción y la voluntad de promulgar decretos que vayan en la dirección correcta. Nadie se opondrá. Y para la cuestión comunicacional, muy simple: hagan una película entretenida sobre la vida de don Juan Céspedes, rematando con una promesa fácil de cumplir: "Nosotros, este Gobierno, vamos a solucionar sus problemas, don Juan".

          Háganlo y rápido. No hay tiempo que perder.


                      Fernando Larrañaga L.